La presión de la Administración Trump sobre Caracas ha entrado en una fase decisiva. Según reveló Politico, altos funcionarios estadounidenses están evaluando posibles escenarios para Nicolás Maduro en caso de que abandone el poder: desde un exilio pactado hasta su detención en Estados Unidos para ser juzgado por narcoterrorismo.
Las discusiones internas han cobrado fuerza tras el anuncio del secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien lanzó la Operación Lanza del Sur, el mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe en décadas con el objetivo formal de desmantelar redes de narcotráfico. Un día después, Donald Trump aseguró haber tomado una decisión sobre posibles ataques dentro del territorio venezolano, dejando claro que el régimen de Maduro se encuentra en el centro de su estrategia regional.
Según fuentes consultadas por Politico bajo condición de anonimato, la Casa Blanca estudia ofrecer a Maduro y a sus colaboradores un «salvoconducto» para abandonar Venezuela. Entre los destinos que se barajan figuran Turquía, Rusia, Cuba y Azerbaiyán, países aliados o afines al régimen chavista. La idea sería facilitar una salida negociada que desestabilice la estructura interna del chavismo.
Pero otros asesores plantean una opción más contundente: arrestar a Maduro y trasladarlo a Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones formales por delitos de narcotráfico, que él niega. Según estas fuentes, algunos miembros del círculo de Trump consideran que la amenaza de una acción militar directa podría «generar caos dentro del régimen y romper su control del poder».
Paralelamente, los equipos económicos de la Administración Trump también analizan los primeros pasos de una transición en Venezuela, incluida la participación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para estabilizar la economía postchavista en caso de un colapso del régimen.
Mientras tanto, la ofensiva contra el narcoterrorismo avanza en el Caribe con un foco muy específico: el Cártel de los Soles y el Tren de Aragua, organizaciones criminales que, según las agencias estadounidenses, operan bajo el mando directo de Maduro. La evolución de esta operación y de las conversaciones internas en la Casa Blanca podría determinar el futuro inmediato del dictador venezolano.