El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes que Ucrania y Rusia han aceptado dejar de atacar la infraestructura energética del otro en el marco de la guerra abierta entre ambos países que se alarga ya desde hace más de cuatro años.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Trump ha afirmado que «Ucrania ha accedido a no atacar objetivos de la energía rusa. ¡Rusia ha accedido a hacer lo mismo!». «La subida del precio del diésel a nivel mundial se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán», ha añadido.
El propio Trump planteó el domingo desde Irlanda su deseo de que Ucrania dejara de atacar la industria petrolera rusa por sus repercusiones a nivel internacional y mencionó directamente al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Trump argumentó que los problemas del sector petrolero mundial «no tienen que ver con Oriente Próximo», a pesar de la guerra de Estados Unidos contra Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, sino que «se deben a lo que está pasando entre Rusia y Ucrania».