El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha celebrado este miércoles la retirada de las tropas estadounidenses de Irak, poniendo fin así a la coalición internacional que combatió doce años a Estado Islámico —23 años después de que lanzara la invasión del país para derrocar a Sadam Husein-, un extremo que ha calificado de «victoria» para los dos países.
«Hoy me complace anunciar que las últimas fuerzas estadounidenses están abandonando Irak. Ha sido un largo camino, marcado por decisiones muy erróneas que nos llevaron a meternos en este atolladero en primer lugar, pero pronto todo eso formará parte de la historia. Este es un gran día para Estados Unidos», ha señalado en sus redes sociales.
El inquilino de la Casa Blanca ha asegurado que «este día supone una victoria para Estados Unidos, una victoria para Irak y una victoria decisiva sobre Estado Islámico», atribuyéndose la derrota de esta organización terrorista y «otros actores muy perniciosos y peligrosos».
«Nos marchamos dejando a Irak con un nuevo y maravilloso primer ministro, Ali al Zaidi», ha agregado Trump, recordando su respaldo «pleno» al jefe del Ejecutivo iraquí al que ha descrito como «una persona excepcional» del que espera que «sea capaz de gestionar muy bien la situación» tras el fin de la presencia militar estadounidense en el país.
El mandatario ha comparado la retirada de tropas de la base aérea de Erbil con la de Afganistán en 2021, denunciando que durante la administración entonces bajo Joe Biden «se abandonó gran parte del equipamiento militar y todo lo demás, y yacen trece guerreros muertos y muchos otros gravemente heridos».