
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este jueves que, tras los dos últimos bombardeos contra narcolanchas en el Pacífico con cinco víctimas mortales, «la tierra será lo siguiente», indicando así una ampliación sobre el terreno, de la campaña con la que su Gobierno asegura estar previniendo la entrada de drogas en el país.
«La tierra será lo siguiente», ha asegurado en un encuentro con la prensa y entre otros miembros de su Administración como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, al que, según ha recogido Bloomberg, ha ordenado: «Ve al Congreso y cuéntaselo». «¿Qué van a hacer? ¿Decir: ‘Vaya, no queremos detener el flujo de drogas’?», ha ironizado con respecto al posible rechazo por parte de la oposición.
Tras ejecutar el martes y el miércoles dos ataques contra narcolanchas en el Pacífico oriental -matando a sus dos y tres tripulantes, respectivamente-, el inquilino de la Casa Blanca apuntó a que el tráfico de drogas llegaría «un poco más por tierra», donde las Fuerzas Armadas estadounidenses atacarían «muy duro». Ahora, anunciando ya su intención de emprender operaciones militares en tierra aunque sin precisar en dónde, Trump ha querido subrayar que el tráfico por tierra va a ser «mucho más peligroso para ellos», los supuestos traficantes.
«Vamos a matar a las personas que traen drogas a nuestro país», ha declarado el mandatario en respuesta a una posible declaración de guerra contra cárteles de la droga.
Estados Unidos ha destruido desde septiembre ocho embarcaciones que transportaban droga a través de aguas internacionales, dejando ya una treintena de víctimas mortales. Además, los dos últimos ataques parecen marcar una expansión de la campaña militar, ya que los anteriores bombardeos tuvieron como objetivo a embarcaciones en el Caribe.