Alemania ha activado un nivel de alerta elevado ante el temor de que células islamistas «durmientes» puedan actuar en suelo europeo como represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la muerte confirmada del líder supremo, Alí Jamenei.
Los servicios de seguridad alemanes revisan la amenaza «hora a hora», según informaciones publicadas en medios del país. El foco principal está puesto en instituciones judías y estadounidenses, consideradas potenciales objetivos de ataques en nombre del régimen iraní.
Fuentes de seguridad citadas por Bild advierten de un aumento del riesgo de atentados por parte de redes islamistas que podrían actuar bajo la órbita ideológica o logística de Teherán. No se trataría necesariamente de ciudadanos iraníes. Irán ha mantenido durante años vínculos con organizaciones como Hamás, a través de financiación, armamento y apoyo operativo, lo que amplía el espectro de posibles actores.
En los últimos años, las autoridades europeas han desmantelado células vinculadas a Hamás y han localizado arsenales en distintos países del continente, incluida Alemania. Para los servicios de inteligencia, estos hallazgos demuestran la existencia de estructuras preparadas para activarse en caso de escalada regional.
La Oficina Federal para la Protección de la Constitución, el servicio de inteligencia interior alemán, ha señalado que la Guardia Revolucionaria iraní podría apoyarse en redes chiíes procedentes de Líbano, Pakistán o Afganistán ya presentes en el país. Además, se teme que el actual clima de tensión reactive disturbios en manifestaciones antiisraelíes, similares a las registradas tras los ataques de Hamás contra Israel.
El presidente del comité parlamentario de control de los servicios de inteligencia, el diputado de la CDU Marc Henrichmann, advirtió que «no pueden descartarse represalias, incluso por parte de células iraníes en Europa». Recordó además que el régimen de Teherán ha demostrado en el pasado su disposición a operar más allá de sus fronteras cuando se siente amenazado.
El comisionado del Gobierno alemán para la lucha contra el antisemitismo, Felix Klein, subrayó que cada escalada en Oriente Medio suele ir acompañada de un aumento de amenazas contra la vida judía en Europa. Según Klein, es previsible que Irán trate de activar sus redes para atacar intereses judíos o israelíes en territorio europeo.
Las autoridades también han recordado que los servicios de inteligencia iraníes mantienen actividad en Alemania, especialmente vigilando a miembros de la oposición iraní en el exilio. De hecho, opositores al régimen que celebraron públicamente la muerte de Jamenei podrían convertirse en objetivo de represalias por parte de pequeños grupos radicalizados.