
Bélgica registró 4.486 eutanasias en 2025, según los datos de la Comisión Federal de Control y Evaluación de la Eutanasia. De ellas, 1.117 correspondieron a pacientes cuya muerte no se esperaba a corto plazo, el 24,9% del total: prácticamente una de cada cuatro.
La cifra global representa un incremento del 12,4% respecto a 2024. La eutanasia supone ya el 4% de los fallecimientos registrados en Bélgica, frente al 3,6% del ejercicio anterior. El crecimiento también alcanza a los casos sin una muerte próxima prevista, que pasaron de 932 a 1.117 en apenas un año.
La evolución resulta especialmente pronunciada al ampliar la comparación a cinco años. En 2020 se contabilizaron 311 eutanasias de pacientes cuyo fallecimiento no se esperaba a corto plazo. Las 1.117 registradas en 2025 representan un aumento cercano al 259%.
Durante ese mismo periodo, el peso de la eutanasia sobre el conjunto de las muertes del país pasó del 1,9% al 4%, más del doble, según recoge Independent Catholic News a partir de los informes belgas.
Entre los pacientes sin una muerte próxima prevista predominaban quienes padecían varias enfermedades crónicas: 640 casos, el 57,3% de ese grupo. Otros 177 correspondían a enfermedades del sistema nervioso. En el balance general de 2025 figuran también 77 casos asociados a trastornos cognitivos, como las demencias, y 74 a enfermedades psiquiátricas.
El aumento ha suscitado críticas de Right To Life UK, organización contraria a la eutanasia. Su director ejecutivo, Alisdair Hungerford-Morgan, ha expresado su alarma ante la duplicación de su peso sobre la mortalidad en cinco años y ha reclamado una mayor inversión en cuidados paliativos. La entidad defiende que las personas con enfermedades físicas o mentales reciban protección y la mejor atención posible.
Por su parte, la comisión belga sostiene que los expedientes examinados cumplían los requisitos esenciales: una petición voluntaria, meditada y reiterada, sin presiones externas, y una enfermedad grave e incurable que provocase sufrimiento constante e insoportable. Que la muerte no se esperase a corto plazo no significa que los pacientes careciesen de enfermedades graves. El organismo no remitió ningún expediente a la Fiscalía.