La delegación de VOX en el Parlamento Europeo ha denunciado que la Comisión Europea respalda la financiación a Rabat mientras las infraestructuras españolas necesitan inversiones y elude concretar las contrapartidas exigidas a Marruecos.
«Resulta especialmente llamativo que esta respuesta llegue después de la invasión de Ceuta y no contenga una sola referencia a lo sucedido en la ciudad española. Pese a que la pregunta advertía expresamente sobre la instrumentalización de la inmigración como amenaza híbrida, Bruselas mantiene su defensa de la financiación a Marruecos sin explicar cómo influyen estos acontecimientos en las condiciones de su cooperación con Rabat», ha aseverado VOX.
Así, ha denunciado que la Comisión Europea defienda la financiación del transporte marroquí por parte del Banco Europeo de Inversiones (BEI), presidido por Nadia Calviño, sin concretar qué exigencias de reciprocidad impone a Marruecos.
Así lo recoge la respuesta a una pregunta parlamentaria firmada por los seis eurodiputados de la delegación,que reclamaba explicaciones sobre las prioridades de estas inversiones y sus consecuencias para los intereses españoles.
La iniciativa cuestionaba el anuncio de 365 millones de euros para reforzar las carreteras y el ferrocarril de Marruecos, realizado el pasado 30 de junio, cuando el BEI ya acumulaba más de 12.000 millones de euros movilizados en ese país.
El anuncio llegó cinco meses después de la tragedia ferroviaria de Adamuz, que causó 46 muertos. La pregunta de la delegación recordaba las advertencias previas sobre incidencias técnicas en ese tramo y cuestionaba que se siguieran destinando recursos europeos al transporte marroquí mientras las redes ferroviarias y de carreteras españolas arrastran graves necesidades de inversión y mantenimiento.
En su contestación, la Comisión reconoce que, desde 2022, el presupuesto europeo ha respaldado dos operaciones del BEI en el transporte marroquí mediante 15,4 millones de euros en subvenciones y garantías sobre préstamos por un total de 550 millones. El compromiso presupuestario de la UE para ambas operaciones asciende a 64,9 millones de euros, que incluyen la subvención y la provisión necesaria para cubrir las garantías.
Bruselas justifica este respaldo apelando al «desarrollo económico sostenible», la «conectividad regional» y la «transición ecológica». También destaca las oportunidades para que las empresas europeas «inviertan, vendan tecnologías avanzadas y aporten sus conocimientos especializados».
VOX, en cambio, reclama que la seguridad de los españoles, las infraestructuras nacionales, la defensa de los agricultores y la protección de las fronteras ocupen el centro de las decisiones comunitarias. Asimismo, exige que la financiación a Marruecos esté vinculada a compromisos concretos y verificables de reciprocidad y respeto a los intereses españoles. El dinero europeo debe servir para defender a los europeos y no convertirse en un cheque político para Rabat.