
Las llegadas ilegales a la Unión Europea han descendido un 21% en los primeros ocho meses de 2025, registrando un total de 112.375 entradas por la vía de la ilegalidad, según los últimos datos preliminares de FRONTEX.
Este descenso se atribuye en parte a una caída en la ruta atlántica hacia las Islas Canarias (12.147 entradas) y reducciones significativas en otras vías como los Balcanes occidentales (-47%) y las fronteras orientales (-44%). Sin embargo, esta aparente «mejora» no es motivo de celebración para España; las cifras actuales siguen siendo alarmantemente altas en comparación con años anteriores, y nuestro país se consolida como el destino preferido de las mafias de la inmigración ilegal, con un aumento del 22% en la ruta mediterránea occidental (11.791 llegadas ilegales).
Lejos de representar un alivio, estos números ocultan una realidad mucho más preocupante. Si bien las llegadas a España en 2025 (alrededor de 23.938 en total hasta agosto) podrían proyectarse a un cierre de año inferior a los 63.970 registrados en 2024, esta bajada parte de niveles sin precedentes en la historia reciente.
En 2018, España recibió 64.298 inmigrantes ilegales, un récord en ese momento al que se han acercado años como 2023 con 56.852 y en 2024 con 63.970. Entre 2019 y 2022, las cifras descendieron temporalmente —por ejemplo, a 31.200 en 2022 debido en parte el efecto que tuvieron las restricciones por la crisis sanitaria—, pero los incrementos posteriores han sido notables: un 82% de 2022 a 2023 y un 12% adicional en 2024. Descender de una debacle como la de 2024 a niveles que siguen triplicando los de principios de la década no es alentador; es una estabilización en el caos, con España sufriendo una presión migratoria sin precedentes.
A nivel europeo, el panorama es similar. Las 112.375 llegadas hasta agosto de 2025 contrastan con los 380.000 cruces ilegales de todo 2023 y los 330.000 de 2022, pero superan con creces los 141.000 de 2018 o los 129.000 de 2019. En 2024, la UE registró 239.000 cruces, un 38% menos que en 2023, pero aún un 70% más que en 2018. Estas fluctuaciones interanuales —descensos puntuales seguidos de picos— no resuelven el problema subyacente, las mafias adaptan sus estrategias y España se ha convertido en su objetivo principal.
Un claro ejemplo es la consolidación de la ruta balear como alternativa a las vías tradicionales. Mientras Italia, bajo las políticas restrictivas del Gobierno de Giorgia Meloni, logró reducir las llegadas en un 60% de 2023 a 2024 (de 158.000 a unos 67.000 en la ruta central mediterránea), los flujos se desvían hacia España. En las Islas Baleares, las llegadas irregulares han explotado, más de 4.800 en los primeros ocho meses de 2025, un 77% más que en el mismo periodo de 2024, cuando ya se registraron cerca de 6.000 en todo el año (casi seis veces más que en 2023). Esta ruta, principalmente desde Argelia, representa un peligro creciente. FRONTEX vincula este auge a redes criminales argelino-marroquíes que explotan la vulnerabilidad de ciertas áreas al norte del Magreb. Con políticas más duras en Italia —como acuerdos con Libia y Túnez—, España se dibuja como la puerta blanda de Europa, atrayendo a mafias que ven en nuestras costas un negocio lucrativo.
Pero el verdadero polvorín está al sur, el SAHEL. Esta región, azotada por conflictos y terrorismo islamista alberga más de 650.000 refugiados de países como Burkina Faso, Malí y Níger que han huido a naciones vecinas, además de millones de desplazados internos (por ejemplo, 360.000 sólo en Malí a finales de 2024). La ONU estima que en 2025 cerca de 2,9 millones de refugiados globales necesitarán reasentamiento, con el Sahel como foco principal. Muchos de estos —al menos 300.000 según cálculos conservadores— buscarán vías ilegales hacia Europa, impulsados por la inestabilidad en la zona. En 2024, casi 22.000 nacionales de Burkina Faso, Malí y Níger solicitaron asilo en la UE, el máximo en una década. Si el Sahel estalla, las rutas atlánticas y mediterráneas hacia España podrían ver un incremento exponencial, superando incluso los picos de 2023-2024.