
La Policía de Berlín afronta un problema creciente en su proceso de selección: casi el 40% de los aspirantes no supera el examen básico de lengua alemana, requisito imprescindible para acceder al cuerpo. Según datos internos correspondientes a 2024 y 2025, 4.271 de los 10.874 candidatos evaluados suspendieron la prueba obligatoria, lo que supone una tasa de fracaso del 39,3%.
El dato resulta especialmente llamativo porque ni siquiera los aspirantes con mayor nivel académico logran garantizar el aprobado. Entre quienes cuentan con bachillerato o estudios universitarios, el 30,1% tampoco consiguió superar el examen.
El impacto es directo en la planificación de personal. El año pasado quedaron sin cubrir aproximadamente el 25% de las 1.224 plazas de formación previstas. Desde el departamento se insiste en que el dominio del idioma no es negociable, ya que la redacción de informes, atestados y la comunicación eficaz con los ciudadanos forman parte esencial del trabajo policial diario.
La prueba consiste en un dictado informatizado de 200 palabras, que los candidatos deben transcribir con precisión mientras se reproduce el texto con pausas. Bajo las directrices actuales, cometer más de 14 errores implica el suspenso automático. Aunque existen materiales de práctica disponibles en línea, muchos aspirantes que sí aprueban requieren clases adicionales de alemán durante los primeros semestres de formación.
El Gobierno federal descarta implantar cursos preparatorios previos a la solicitud. El secretario de Estado del Interior, Christian Hochgrebe, ha subrayado que los aspirantes deben asumir la responsabilidad individual de prepararse adecuadamente para un proceso selectivo exigente.