
Al menos cinco turistas neerlandeses han muerto y otros 40 han resultado heridos este viernes después de que el autobús en el que viajaban volcara en el cantón suizo de Grisones, en el este del país.
Según el balance facilitado por la Policía cantonal, tres de los heridos se encuentran en estado grave, siete presentan lesiones de menor consideración y otros 30 han resultado heridos leves. En el autocar viajaban un total de 45 ciudadanos neerlandeses.
La magnitud del accidente obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia. Las víctimas fueron trasladadas a distintos hospitales mediante siete helicópteros de rescate y 13 equipos de ambulancias. Las autoridades han señalado que la identificación de las cinco personas fallecidas todavía se encuentra en curso. Al operativo se sumaron además efectivos procedentes de otros cantones, incluida la Policía de San Gallen.
El accidente ocurrió alrededor de las 16.45 horas, cuando el autobús circulaba desde Zernez en dirección a Susch. Por causas que todavía se investigan, el vehículo impactó contra la barrera de seguridad, abandonó la calzada y terminó volcado sobre uno de sus laterales. El siniestro tuvo lugar en las inmediaciones de Susch, una localidad situada al este de Davos.
La Fiscalía de Grisones y la Policía Cantonal han abierto una investigación para esclarecer qué provocó exactamente la salida de vía del autocar.
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, ha trasladado su «más sincero pésame» a las familias de las víctimas y se ha mostrado «profundamente conmocionado y consternado» por lo sucedido. También ha agradecido la actuación de los servicios de emergencia y ha asegurado que las autoridades llevarán a cabo una investigación exhaustiva para determinar todas las circunstancias del accidente.