
Las autoridades de Colonia han impuesto una prohibición de portar cuchillos durante el inicio del Carnaval y desplegarán más de 1.000 agentes de policía en el centro de la ciudad para garantizar la seguridad. La medida, anunciada tras los recientes ataques islamistas en Berlín, Magdeburgo y Solingen, busca prevenir incidentes durante una de las festividades más multitudinarias de Alemania.
Según informó la Agencia de Prensa Alemana (dpa), la directora de operaciones, Mareike de Valck, explicó que la policía realizará controles selectivos de personas y bolsos, y que las infracciones podrán acarrear multas de hasta 10.000 euros y cargos penales. También quedarán prohibidas las réplicas de armas. “Quien quiera celebrar el Carnaval no necesita un cuchillo. Sobre todo a medida que aumenta el consumo de alcohol, la fácil disponibilidad de cuchillos supone riesgos incalculables”, señaló De Valck.
El dispositivo de seguridad incluye patrullas conjuntas de policía, agentes de orden público y personal de seguridad privada en las zonas más concurridas, entre ellas el casco antiguo y el distrito de Zülpich. Además, la sinagoga de la ciudad contará con protección especial ante posibles amenazas.
La líder del partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, ha criticado en X la gestión del Gobierno federal, vinculando las restricciones al fracaso de la política migratoria: “Se cancelan los mercadillos navideños y se supone que la prohibición de cuchillos garantizará la seguridad en el Carnaval de Colonia. Nuestra cultura se está extinguiendo porque el gobierno no quiere un cambio en la migración”.
El aumento de los costes de seguridad tras los últimos ataques ha afectado también a otros eventos. Muchos mercadillos navideños en distintas ciudades alemanas se cancelarán este año ante la imposibilidad de asumir las nuevas exigencias impuestas por las autoridades.