
Una amplia mayoría de la población alemana rechaza la política migratoria aplicada en los últimos años y reclama un giro drástico en el control de fronteras. Así lo revela una encuesta de YouGov realizada en el marco del European Political Monthly y difundida por el diario Welt, que refleja un descontento sin precedentes tanto con la inmigración ilegal como con la legal.
Según el sondeo, el 81% de los alemanes considera excesiva la inmigración ilegal registrada desde 2015, mientras que apenas un 8% cree que el volumen ha sido adecuado o incluso insuficiente. El rechazo también se extiende a la inmigración legal: el 57% afirma que Alemania ha acogido a demasiados inmigrantes legales en la última década, frente a un 32% que considera que las cifras han sido correctas o bajas.
La percepción negativa no se limita al número de llegadas. Una mayoría de los encuestados sostiene que la inmigración ha tenido consecuencias mayoritariamente negativas para el país, y que los procesos de integración han fracasado en gran medida. En el caso de los inmigrantes legales, el 54% cree que la integración no ha funcionado, mientras que sólo un 4% considera que ha sido «muy exitosa». Entre los inmigrantes ilegales, la valoración es aún más crítica.
Este profundo malestar social se traduce en demandas políticas cada vez más claras. El 53% de los alemanes apoya un cierre general a nuevas admisiones y la devolución de un número significativo de inmigrantes. Una exigencia que ya se refleja en el panorama electoral: AfD, partidaria de una política migratoria mucho más restrictiva, lidera actualmente la intención de voto a nivel federal con alrededor del 26%.