Tras una investigación de la BBC
Condenan por fraude alimentario a uno de los principales fabricantes de kebab del Reino Unido por usar carne de cabra, pieles y distintas grasas
Condenan por fraude alimentario a uno de los principales fabricantes de kebab del Reino Unido por usar carne de cabra, pieles y distintas grasas
Kebab. Europa Press
Por LGI
6 de julio de 2026

La empresa británica Kismet Kebabs, uno de los principales fabricantes de kebab döner del Reino Unido, ha sido condenada a pagar una multa de 500.000 libras esterlinas tras admitir un fraude alimentario por comercializar durante años productos etiquetados como elaborados mayoritariamente con cordero cuando, en realidad, contenían principalmente carne de cabra, grasa, piel y otros recortes cárnicos. La investigación, difundida por la BBC, concluye que el engaño se prolongó al menos desde 2021 y generó unos beneficios estimados de seis millones de libras.

Las pesquisas comenzaron después de que inspectores del departamento de Normas Comerciales de Swansea realizaran controles aleatorios mediante pruebas de ADN a muestras de kebab adquiridas en establecimientos de comida para llevar entre 2020 y 2021. Los análisis revelaron que productos anunciados como elaborados con un 70% de cordero contenían en realidad menos de un 10%, lo que desencadenó una investigación sobre la cadena de producción.

Durante la inspección de la planta de Kismet Kebabs, situada en Latchingdon, en el condado de Essex, los investigadores comprobaron que apenas se utilizaba carne de cordero. En su lugar, encontraron grandes cantidades de cabra, grasa de vacuno, pieles, recortes grasos y muslos de pollo que eran triturados conjuntamente hasta formar una pasta utilizada para fabricar los tradicionales pinchos de kebab.

El inspector de Normas Comerciales Rhys Harries aseguró que el caso constituye un ejemplo evidente de fraude alimentario. «Un consumidor que compra un kebab sabe que probablemente no tenga ingredientes de la mejor calidad, pero aun así tiene que ser lo que dice ser», afirmó. También añadió: «Veíamos etiquetas que no se parecían en nada a lo que realmente le ponían a los kebabs».

Los investigadores descubrieron además que una misma mezcla cárnica se utilizaba para elaborar productos comercializados con diferentes porcentajes de cordero, simplemente cambiando el etiquetado final. Asimismo, localizaron «tarjetas de recetas» que detallaban los ingredientes empleados y que, según las autoridades, demostraban que algunos productos etiquetados como kebab de cordero no contenían carne de cordero, sino únicamente carne de cabra, grasa de res y pollo.

El caso ha sido comparado por los inspectores con el conocido escándalo europeo de la carne de caballo de 2013 debido al volumen de producto distribuido. Según la investigación, los kebabs de Kismet llegaron a establecimientos de comida rápida de «todos los rincones» del Reino Unido durante varios años.

Además de la multa de 500.000 libras, el Tribunal de la Corona de Swansea ordenó a la empresa abonar 259.298 libras en costas judiciales. El juez Huw Rees consideró acreditada una «considerable deshonestidad» mantenida durante un largo periodo.

Por su parte, Kismet Kebabs sostiene que los hechos corresponden a una etapa anterior de la compañía y asegura que actualmente opera bajo una estructura de gestión diferente. En un comunicado, la empresa afirmó que los acontecimientos investigados son «hechos históricos» que «no reflejan los estándares, sistemas, estructura de gestión ni controles operativos que existen en la empresa hoy en día».

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