
Casi el 99 % de los casos graves de terrorismo en Alemania durante el primer semestre de 2025 involucraron a ciudadanos extranjeros o extremistas islamistas, según los procedimientos iniciados por la Fiscalía General Federal alemana. De los 146 procedimientos iniciados entre enero y junio, 84 estaban relacionados con terrorismo islamista y 60 con otras formas de extremismo de origen extranjero.
Sólo dos casos involucraron extremismo de derecha, y ninguno estuvo vinculado a grupos de izquierda. Las cifras, publicadas en respuesta a una investigación parlamentaria, plantean interrogantes sobre las prioridades actuales de seguridad de Alemania y si el debate público se centra en las amenazas más acuciantes.
El diputado Martin Hess, del partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD), ha afirmado que las cifras deberían servir de advertencia e instar a un debate público más honesto y equilibrado sobre el extremismo. Argumenta que los datos apuntan de forma clara a la creciente amenaza de la radicalización importada y pide que este asunto se tome «mucho más en serio». También exige medidas migratorias y de seguridad más estrictas, incluyendo políticas de deportación más rigurosas para los extranjeros involucrados en actividades extremistas.
Si bien el debate público y político en Alemania suele centrarse en la amenaza del extremismo de derecha, estos hallazgos muestran dónde reside el verdadero problema. Las cifras también muestran un aumento notable de casos en comparación con el mismo período de 2024, lo que refleja los continuos desafíos de seguridad tanto a nivel nacional como internacional.