Reconfiguración política en Reino Unido
El bipartidismo británico al borde del colapso: el exministro conservador Nadhim Zahawi se suma al partido soberanista Reform UK
El bipartidismo británico al borde del colapso: el exministro conservador Nadhim Zahawi se suma al partido soberanista Reform UK
Nadhim Zahawi. Europa Press.
Por LGI
12 de enero de 2026

La política británica vive una sacudida de calado que confirma el agotamiento del viejo eje entre conservadores y laboristas. Nadhim Zahawi, exministro de Hacienda y una de las figuras más reconocibles del establishment ‘tory’, anunció este lunes su incorporación a Reform UK, en un movimiento que simboliza el trasvase de poder desde el bipartidismo tradicional hacia la nueva fuerza soberanista liderada por Nigel Farage.

El anuncio se produjo en una rueda de prensa en Londres junto a Farage, donde Zahawi no dejó lugar a dudas sobre el sentido político de su decisión. «Reino Unido necesita Reform. Reino Unido necesita a Nigel Farage como primer ministro», afirmó, en un mensaje que rompe abiertamente con décadas de alternancia entre el Partido Conservador y el Partido Laborista.

La deserción de Zahawi supone un golpe directo a la actual líder conservadora, Kemi Badenoch, cuyo partido aparece ya por detrás de Reform UK en varios sondeos. El trasvase no es solo simbólico: confirma que sectores del antiguo poder ‘tory’ asumen que el Partido Conservador ha dejado de ser el vehículo político capaz de canalizar el descontento social, la crisis institucional y el hartazgo fiscal de amplias capas de la población.

Durante su intervención, Zahawi dibujó un retrato sombrío del país bajo el actual Gobierno laborista de Keir Starmer, asegurando que Reino Unido atraviesa «un capítulo oscuro y peligroso». Aludió al colapso de los servicios públicos, a la presión fiscal, a la censura social y al adoctrinamiento ideológico en las escuelas, y llegó a comparar la situación con la de Irak —país en el que nació— para subrayar la gravedad del deterioro institucional.

Reform UK capitaliza así el hundimiento de los dos grandes partidos tradicionales y se consolida como el principal polo de atracción para votantes y dirigentes desencantados. Lo que comenzó como una fuerza antisistema centrada en el Brexit se ha transformado en una alternativa soberanista con ambición de poder, capaz no sólo de disputar elecciones, sino de absorber cuadros del antiguo régimen político.

Desde el Partido Conservador reaccionaron con dureza, calificando a Zahawi de político amortizado y acusándolo de subirse «al tren de la salsa». Sin embargo, las críticas no ocultan el dato central: cada nueva deserción acelera la implosión del bipartidismo y refuerza la percepción de que el ciclo político iniciado tras la posguerra británica está llegando a su fin.

Noticias de España