
El canciller austriaco, Christian Stocker, ha relacionado la inmigración masiva con los graves disturbios ocurridos durante el fin de semana en países como Francia o Italia. «Debemos ser honestos. Con la migración de los últimos años también se han traído a Europa actitudes y conflictos que no son los nuestros», ha afirmado Stocker en un mensaje publicado en redes sociales.
Ha condenado así la «apropiación» de la protesta por parte de «vándalos violentos». «Las manifestaciones han dado paso a violencia cruda, saqueos y destrucción intencionada. Condeno esta brutalidad en los términos más enérgicos posibles; no hay nada que la justifique», ha apuntado. Considera así que «quien arroja piedras a policías, prende fuego y saquea comercios no quiere dialogar», sino que «quiere caos y quiere que el Estado retroceda».
«En Austria no vamos a permitirlo (…). Defenderemos de manera consecuente nuestra forma de vida. Nuestra libertad, la igualdad de derechos entre mujeres y hombres y nuestro Estado de derecho no son negociables», ha advertido.
Así, ha señalado que quienes «amenazan» esta forma de vida europea «es un enemigo de nuestra sociedad abierta y pluralista». «Por eso actuaremos con toda dureza contra el extremismo. Quien no comparta nuestros valores no tiene cabida en Austria», ha recalcado.