El «cordón antidemocrático» levantado durante años por el establishment político alemán contra AfD empieza a mostrar grietas. Un nuevo sondeo revela que el rechazo social a cualquier cooperación parlamentaria con el partido patriótico se está debilitando.
Según una encuesta del instituto INSA, sólo un 40% de los alemanes sigue oponiéndose a que la CDU o la CSU cooperen con AfD en el Parlamento cuando comparten posiciones políticas. En cambio, un 32% ya estaría a favor de esa colaboración, mientras que un 13% asegura ser indiferente. Un 15% no sabe o no contesta.
Los datos reflejan un cambio significativo en el clima político de Alemania. Durante años, los principales partidos —especialmente la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU)— han mantenido una estricta política de aislamiento contra AfD, conocida como Brandmauer o «muro de contención». Sin embargo, el creciente peso electoral del partido soberanista está comenzando a cuestionar ese consenso.
El cambio es especialmente visible en los estados del este del país, donde el 39% de los ciudadanos considera «aceptable» que la CDU coopere con AfD si existe coincidencia programática, frente a un 34% que se opone. Otro 13% afirma que el asunto no le preocupa.
En el oeste de Alemania el rechazo sigue siendo mayor, aunque también se percibe un cambio. Allí, el 42% se opone a cualquier cooperación, pero un 31% ya aceptaría acuerdos parlamentarios en determinadas circunstancias.
Las diferencias también aparecen según la afinidad política de los votantes. Entre los simpatizantes de AfD, el 68% respalda romper el cordón sanitario. Pero el debate también ha llegado a otros electorados.
Entre los votantes del partido liberal Partido Democrático Libre (FDP), casi la mitad vería con buenos ojos acuerdos parlamentarios con AfD si existe coincidencia en determinadas políticas. Entre los simpatizantes del movimiento Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), un 33% también se muestra favorable. Incluso entre los votantes de la CDU y la CSU el debate divide opiniones: un 35% aceptaría cooperar con AfD en algunos casos, mientras que el 46% sigue rechazándolo.
El rechazo más fuerte se mantiene entre los votantes de los partidos del establishment de izquierda, como el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y Alianza 90/Los Verdes, donde cerca de siete de cada diez simpatizantes se oponen a cualquier tipo de colaboración.