«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La decisión fue adoptada tras una reunión de unas tres horas

El «cordón sanitario» llega al extremo: la CDU abandonará el Parlamento de Sajonia-Anhalt antes que arriesgarse a que sus diputados voten en secreto a AfD

La directiva de CDU en Sajonia-Anhalt. Europa Press.

La CDU de Sajonia-Anhalt ha decidido llevar el denominado «cordón sanitario» contra Alternativa para Alemania (AfD) hasta un nuevo extremo: sus 15 diputados abandonarán el Parlamento regional durante las dos primeras votaciones para elegir al próximo ministro-presidente con el objetivo de impedir que alguno de ellos pueda respaldar en secreto al candidato de AfD.

La decisión fue adoptada tras una reunión de unas tres horas celebrada en Magdeburgo. Catorce diputados apoyaron la propuesta de la dirección del grupo y uno se abstuvo. El jefe parlamentario de la CDU y ministro-presidente en funciones, Sven Schulze, confirmó que el grupo había acordado actuar de esta manera.

La maniobra afectará a las dos primeras rondas de votación previstas para diciembre. La CDU todavía no ha decidido qué hará si el proceso llega a una tercera votación.

El miedo a una nueva rebelión interna

El movimiento llega después de lo ocurrido el pasado 6 de octubre, cuando el diputado de AfD Tobias Rausch fue elegido presidente del Parlamento de Sajonia-Anhalt con 48 votos, pese a que su partido cuenta únicamente con 39 escaños.

El resultado provocó fuertes sospechas de que varios diputados de otras formaciones, posiblemente de la CDU, habían roto la disciplina de voto. La votación era secreta y no existe forma de determinar con certeza quién respaldó a Rausch.

La dirección democristiana había recomendado a sus diputados abstenerse. Sin embargo, sólo hubo cinco abstenciones en toda la Cámara. Nueve de los catorce parlamentarios de la CDU presentes aseguraron posteriormente a la televisión pública ZDF que se habían abstenido, una contradicción que alimentó todavía más las sospechas.

AfD necesita sólo tres votos adicionales

AfD ganó las elecciones regionales del pasado 6 de septiembre con un 43,8% de los votos y consiguió 39 de los 83 escaños del Parlamento, más del doble de su resultado anterior. La CDU quedó muy lejos, con el 17,2% y 15 diputados.

El candidato de AfD, Ulrich Siegmund, pretende presentarse a la elección como ministro-presidente en diciembre. En las dos primeras rondas necesita una mayoría absoluta de 42 votos, por lo que le bastarían tres apoyos adicionales.

La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), con cinco escaños, ha anunciado que se abstendrá. El temor de la CDU es que algunos de sus diputados puedan votar a Siegmund aprovechando el carácter secreto de la elección.

Críticas incluso desde otros partidos

La decisión de abandonar el hemiciclo ha generado críticas no sólo en AfD. El BSW la ha calificado de «máximamente cobarde», mientras dirigentes de la izquierda y los Verdes consideran que la CDU debería permanecer en la Cámara y votar abiertamente contra Siegmund en lugar de ausentarse.

El propio candidato de AfD ha tachado el plan de «extraño» y sostiene que supone una falta de respeto hacia los votantes. Alice Weidel, copresidenta nacional del partido, lo ha definido como un «jardín de infancia de primer orden».

La controversia vuelve a evidenciar las crecientes tensiones dentro de la CDU por su política de aislamiento hacia AfD, que se ha convertido ya en la primera fuerza política de Sajonia-Anhalt y continúa ganando terreno en el este de Alemania.

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