«Es un momento en el que las democracias atraviesan una crisis global»
El Gobierno británico redobla su persecución contra los patriotas: Starmer planea retrasar siete elecciones municipales por miedo a la victoria de Reform UK
El Gobierno británico redobla su persecución contra los patriotas: Starmer planea retrasar siete elecciones municipales por miedo a la victoria de Reform UK
Nigel Farage, líder de Reform UK. Redes sociales
Por Unai Cano
17 de octubre de 2025

El Gobierno de Keir Starmer está considerando retrasar siete elecciones municipales por otro año por el miedo de que Reform UK pueda amenazar sus planes para reformar el gobierno local en Inglaterra. La propuesta, según revela The Times, se encuentra sobre la mesa del Ministerio de Descentralización, después de que varios líderes conservadores de condados advirtieran del riesgo de que la irrupción del partido de Nigel Farage frene la reorganización institucional que impulsa el Ejecutivo laborista.

La idea de fondo es aplazar nuevamente las elecciones previstas para mayo de 2026 en Norfolk, Suffolk, Hampshire, Surrey, Essex y las dos regiones de Sussex. En teoría, estos comicios debían celebrarse para dar paso a la implantación de un nuevo modelo de autoridades locales encabezadas por alcaldes electos con competencias ampliadas. Sin embargo, los responsables tories de estos condados presionan al Gobierno para que la cita con las urnas se posponga hasta 2027, lo que les permitiría disfrutar de un mandato excepcional de seis años, uno más de lo habitual.

Fuentes cercanas al Ejecutivo admiten que la propuesta «se está valorando con sumo cuidado». Un alto cargo señaló que «en un momento en que las democracias atraviesan una crisis global, hay que pensar bien si merece la pena organizar unos comicios costosos que podrían carecer de sentido real». La ministra de Descentralización, Miatta Fahnbulleh, habría mantenido reuniones en los últimos días con varios de estos dirigentes conservadores para analizar las implicaciones de una posible prórroga.

El plan de reforma que impulsa el laborismo busca eliminar el actual sistema de dos niveles —con consejos de condado y distritos separados— para sustituirlo por grandes autoridades unificadas dirigidas por alcaldes con amplias facultades de decisión. En total, desaparecerían los 164 consejos de distrito que existen actualmente en Inglaterra. El objetivo es agilizar la gestión pública y concentrar competencias, pero no todos dentro del Partido Laborista están convencidos de que el ambicioso rediseño pueda llevarse a cabo sin sobresaltos políticos.

Entre bastidores, varios líderes locales del Partido Conservador reconocen que temen una irrupción de Reform UK que pueda alterar el equilibrio político. Uno de ellos confesó al diario británico que «aunque oficialmente estamos listos para celebrar elecciones, en privado sabemos que serían un desperdicio de recursos. Es probable que los reformistas ganen terreno y paralicen el proceso de transformación». Otro dirigente fue aún más claro: «Si los nuevos alcaldes y concejales son de Reform UK, se generará un caos institucional y se perderá todo el avance logrado hasta ahora».

El propio Reform UK ha reaccionado con dureza a la posibilidad de aplazamiento. Su vicepresidente, Richard Tice, calificó la maniobra como un intento desesperado de «terrorizados tories y socialistas asustados» por evitar la derrota. En sus redes sociales, el diputado por Boston & Skegness acusó al Gobierno de «intentar destruir la democracia cancelando por segunda vez centenares de elecciones locales», y aseguró que tanto el Partido Conservador como el Laborista «saben perfectamente que Reform UK ganará».

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