
La investigación por la muerte de Lyhanna, la niña francesa de 11 años presuntamente violada y asesinada por Jérôme Barella, amenaza con derivar en un escándalo de grandes dimensiones en Francia tras conocerse que una organización estadounidense especializada en la lucha contra la pedofilia había alertado meses antes sobre la actividad sospechosa del principal acusado sin que se abriera una investigación judicial, según avanza La Razón.
Según reveló el diario francés Le Monde, el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos (NCMEC) remitió varios informes sobre Barella a la Oficina para Menores (OFMIN), el servicio de policía judicial francés especializado en delitos sexuales contra menores. Las alertas fueron enviadas antes de la desaparición y muerte de la menor, cuyo cuerpo fue hallado el pasado 4 de junio en la región de Gers.
El sospechoso, un trabajador temporal de 41 años que actualmente se encuentra encarcelado e investigado por los delitos de «secuestro y confinamiento», había dejado diversos rastros en internet que fueron detectados por organismos especializados en la lucha contra la explotación sexual infantil. Sin embargo, esos informes no llegaron a traducirse en actuaciones judiciales ni policiales concretas.
De acuerdo con la información publicada, los avisos permanecieron archivados durante meses y solo salieron a la luz después del crimen, cuando las autoridades ordenaron revisar de forma exhaustiva los registros policiales y de gendarmería para localizar cualquier antecedente relacionado con Barella.
La revelación ha provocado una fuerte polémica en Francia al poner de manifiesto posibles fallos en los mecanismos de prevención frente a la criminalidad sexual contra menores. La inclusión de una persona en las bases de datos del NCMEC constituye uno de los indicadores que suelen emplearse para detectar posibles comportamientos relacionados con abusos sexuales o difusión de material pedófilo.
Fundado en 1984 y vinculado al Congreso de Estados Unidos, el NCMEC está considerado una de las principales organizaciones internacionales en la lucha contra el abuso infantil. Su labor consiste en centralizar alertas procedentes de plataformas como Google, Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok o YouTube y remitirlas posteriormente a las fuerzas de seguridad de los países afectados.
Mientras, la pequeña Lyhanna de 11 años asesinada hace dos semanas ha sido enterrada en medio de la indignación pública por los fallos que permitieron que su presunto asesino siguiera en libertad.
Los vecinos se unieron a la familia de la niña para una ceremonia fúnebre antes de que fuera enterrada en el cementerio del pequeño pueblo de Fleurance, a 50 km al oeste de Toulouse. Los alcaldes de toda la región de Gers hicieron un llamamiento a la población para que se reuniera en apoyo de la familia frente a los ayuntamientos, donde las banderas ondearon a media asta.