
El Gobierno de Italia defendió este viernes la continuidad de los controles fronterizos impuestos a los viajeros procedentes de España y afirmó que el peligro que motivó la medida «sigue a la vista de todos». Así, Roma ha condicionado el levantamiento de las restricciones a la evolución de la situación migratoria en Ceuta y a la desaparición de los riesgos para la seguridad italiana.
En este sentido, sostiene que permanece atento ante la posibilidad de nuevos cruces ilegales desde Marruecos hacia Ceuta. El ministro de Interior Matteo Piantedosi ha dicho que la medida ha sido «necesaria» y que, «por desgracia» el peligro de episodios similares aún no ha desaparecido.
«En Ceuta se ha producido un incidente crítico que ha expuesto a España y, por consiguiente, a toda la UE, a una grave amenaza en materia de inmigración y seguridad», expresó el funcionario, en declaraciones reproducidas por EFE.
Italia reintrodujo el 1 de agosto controles aleatorios en puertos y aeropuertos para ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea que lleguen desde España. El Ejecutivo de la primera ministra Giorgia Meloni presentó la medida como una acción extraordinaria para proteger la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones derivadas de la crisis producida por la invasión migratoria en la ciudad autónoma española.