El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha informado este miércoles de que se ha dado el primer paso en la política de deportaciones de delincuentes extranjeros con un primer vuelo cargado con integrantes de «pandillas georgianas».
«Las deportaciones han comenzado. Estamos desmantelando eficazmente las pandillas georgianas. No hay palabras, sino acciones», ha manifestado en una publicación en sus redes sociales donde ha adjuntado un vídeo del proceso.
En las imágenes se observa a miembros de la Guardia Fronteriza trasladando a presos desde cárceles hacia lo que parece ser una base militar. A continuación se muestra a un avión de la Fuerza Aérea despegando después de que los presos subieran a bordo.
Por su parte, el viceministro del Interior polaco, Wieslaw Szczepanski, ha asegurado que el Gobierno de Polonia no tolerará que ciudadanos extranjeros acudan al país a cometer delitos. La oposición denuncia que es una «estrategia» para mejorar las expectativas electorales de cara a las presidenciales del mes de mayo, y recuerda que es un Gobierno «globalista» que apoya la inmigración masiva.