El Gobierno del Reino Unido ha anunciado este jueves que reducirá a 16 años la edad mínima para votar en las elecciones generales en todo el país. La medida, impulsada por el Ejecutivo laborista de Keir Starmer, se aplicará en Inglaterra e Irlanda del Norte, los dos únicos territorios donde todavía no estaba vigente. Gales y Escocia ya habían adoptado este cambio en los últimos años.
La viceprimera ministra, Angela Rayner, ha justificado la medida como una forma de “eliminar barreras” a la participación y afirmó que permitirá “que más gente pueda participar en la democracia del Reino Unido”. Rayner llegó a afirmar que “la confianza del público en nuestra democracia está maltrecha” y defendió que dar el derecho de voto a los mayores de 16 años reforzará “los cimientos de nuestra sociedad”.
El argumento del Gobierno es que los jóvenes de esa edad ya pueden trabajar y servir en el Ejército, por lo que “es más justo” permitirles también participar en las urnas.
La reducción de la edad para votar forma parte de un paquete más amplio de reformas electorales promovidas por el Partido Laborista. Entre las novedades figura la posibilidad de identificarse para votar con tarjetas bancarias o de veterano del Ejército, en un país que no cuenta con un documento nacional de identidad.
El Ejecutivo también ha anunciado que implantará un sistema de registro cada vez más automatizado, para evitar que los votantes tengan que aportar la misma información repetidamente a distintos servicios públicos.
Por otro lado, el paquete incluirá nuevas restricciones a las donaciones extranjeras para las campañas electorales, según ha avanzado el diario The Guardian.