El ataque ha conmocionado a la vecindad de Uxbridge
El inmigrante afgano que mató con un cuchillo el pasado lunes a un padre de familia en Londres llegó como «refugiado» en 2020 y fue regularizado dos años más tarde
El inmigrante afgano que mató con un cuchillo el pasado lunes a un padre de familia en Londres llegó como «refugiado» en 2020 y fue regularizado dos años más tarde
Ataque em Reino Unido. Redes sociales
Por Rubén Pulido
1 de noviembre de 2025

En las tranquilas calles residenciales de Uxbridge, al oeste de Londres, una escena de horror se desplegó el pasado lunes. Según recoge la BBC y otros diarios británicos, un hombre de 49 años, Wayne Broadhurst, trabajador en la recolección de basura y padre de familia, fue apuñalado mortalmente mientras paseaba a su perro.

Dos vecinos más, un hombre de 45 años con heridas irreversibles y un adolescente de 14 años con lesiones leves, también cayeron víctimas de la agresión. El autor, Safi Dawood, un inmigrante afgano de 22 años, llegó al Reino Unido ilegalmente en 2020 oculto en la caja de un camión. Dos años después, en 2022, obtuvo el estatus de refugiado que le permitió regularizarse.

Broadhurst, descrito por sus compañeros y vecinos como un «hombre respetado y familiar» en la comunidad de Ealing, intervino en lo que parecía un altercado doméstico antes de perder la vida en el acto, ese fue su único delito. La policía metropolitana de Londres acudió al lugar, en Midhurst Gardens, alrededor de las 17.00 horas, donde encontraron a Dawood aún empuñando el cuchillo. Inmovilizado con un táser, el agresor fue detenido de inmediato. Dawood conocía a las dos víctimas heridas, pero no a Broadhurst, que trató de intervenir para que el inmigrante afgano cesase en su violencia contra los heridos.

Este ataque, que ha conmocionado a la vecindad de Uxbridge —una zona de clase media con familias trabajadoras—, no es sólo un caso aislado, sino un recordatorio más de los fallos en el sistema de inmigración británico.

Safi Dawood representa el perfil típico de miles de entradas ilegales que el Reino Unido ha absorbido en los últimos años: un inmigrante que cruzó fronteras de manera ilegal en un camión, solicitó asilo alegando persecución en su país de origen (Afganistán, sumido en el caos tras la retirada de las tropas occidentales en 2021) y fue concedido su estatus legal en tiempo récord. Llegó en 2020, en plena crisis migratoria por el Canal de la Mancha, y en 2022 —bajo el gobierno conservador de Boris Johnson, que prometía un «control estricto» de las fronteras— obtuvo la regularización que le permitió residir en Midhurst Gardens, el mismo barrio donde perpetró el crimen.

La policía le ha inculpado por asesinato, dos intentos de asesinato y posesión de un armas blancas. Compareció el martes ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, donde se le negó la libertad bajo fianza. El juicio, programado para noviembre, podría extenderse meses, mientras la familia de Broadhurst ha quedado en duelo con una viuda y huérfanos. Una vigilia comunitaria se realizó el mismo día del juicio en Midhurst Gardens, con vecinos depositando flores y velas en memoria de la víctima.

En un contexto de creciente tensión por la inmigración ilegal, este caso aviva las críticas a las políticas de asilo del Reino Unido. Desde la llegada de más de 100.000 solicitantes ilegales sólo en 2024, el país ha visto un repunte en incidentes violentos de inmigrantes ilegales recién llegados.

Noticias de España