
El presidente de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, ha reafirmado su compromiso de aplicar el principio de prioridad nacional si su partido llega al poder en Francia, limitando el acceso a determinadas ayudas sociales a los ciudadanos franceses.
Durante su intervención del 1 de mayo, Día del Trabajo, Bardella sostuvo que las prestaciones familiares deberán reservarse a los hogares cuyos padres tengan nacionalidad francesa, en el marco de una política más amplia destinada a priorizar a los nacionales en el acceso a recursos públicos.
«Bajo nuestro liderazgo, la vivienda social se asignará prioritariamente a las familias francesas que más la necesiten», afirmó. En la misma línea, insistió en que «las prestaciones sociales estarán reservadas a los ciudadanos franceses».
El dirigente soberanista defendió que Francia no puede seguir funcionando como un sistema de asistencia universal para quienes llegan desde el extranjero. «Francia no es un hotel; no es una oficina de bienestar social cuyo único propósito sea subvencionar las tasas de natalidad de otros países en su propio territorio», señaló.
Bardella también cargó contra la asistencia sanitaria pública para inmigrantes ilegales, una de las políticas más cuestionadas por la derecha francesa. Prometió poner fin a lo que calificó de «escándalo», al denunciar que el sistema ofrece tratamientos gratuitos completos a extranjeros ilegales mientras, según dijo, uno de cada tres franceses renuncia a cuidados médicos por falta de recursos.
La propuesta forma parte de una línea histórica de Agrupación Nacional: reservar los beneficios del Estado social a quienes forman parte de la comunidad nacional y han contribuido a sostenerla. Para Bardella, se trata de una cuestión de justicia, especialmente en un contexto de presión sobre la vivienda, los servicios públicos y las cuentas sociales.
El debate llega a menos de un año de las próximas elecciones presidenciales francesas, en un momento en que la inmigración y la protección del Estado del bienestar se han convertido en ejes centrales del debate político.
No obstante, la propuesta deberá enfrentarse al marco constitucional francés. En abril de 2024, el Consejo Constitucional bloqueó una iniciativa de Los Republicanos que buscaba endurecer el acceso de extranjeros a determinadas ayudas sociales, apelando al principio de protección básica para quienes no pueden trabajar.
Pese a ello, el clima político europeo parece moverse hacia posiciones cada vez más favorables a la prioridad nacional. Medidas similares empiezan a debatirse en otros países y regiones, incluida Aragón en España, donde también se ha planteado priorizar a los nacionales en determinadas prestaciones públicas.