
El Gobierno conservador del PiS impulsó la creación de una comisión de investigación sobre la influencia rusa en Polonia durante la la primera etapa del globalista Donald Tusk al frente del Ejecutivo.
Lo primero que hizo Tusk, aliado del Partido Popular, tras su regreso al poder en diciembre de 2023 fue disolver esa comisión y constituir otra (contra el PiS). El resultado fue una recomendación a la Fiscalía, afín al Ejecutivo, para que investigara al ex ministro de Defensa conservadorAntoni Macierewicz. Bruselas decidió guardar silencio ante esta persecución.
Cabe señalar que el PiS siempre se mostró firme e intransigente frente a Moscú, en contraste con la política de mayor contemporización que caracterizó a la Plataforma Cívica de Donald Tusk.
Al asumir la jefatura de su primer Gobierno en octubre de 2007, Tusk y la Plataforma Cívica se propusieron romper con la política de confrontación directa que había definido a la Administración Kaczyński. En febrero de 2008, Tusk realizó una visita oficial a Moscú que marcó el inicio del «deshielo diplomático» entre ambos países.