La iniciativa está impulsada por el activista austriaco Martin Sellner
El primer centro de estudios sobre la remigración de Europa se inaugurará en Viena: «Debemos garantizar la continuidad etnocultural de las naciones europeas»
El primer centro de estudios sobre la remigración de Europa se inaugurará en Viena: «Debemos garantizar la continuidad etnocultural de las naciones europeas»
Inmigrantes en la estación Westbahnhof de Viena. Redes sociales
Por Unai Cano
29 de mayo de 2026

Una nueva organización con sede en Viena llamada ‘Instituto para la Remigración’ será presentada oficialmente tras una cumbre prevista en Oporto el próximo sábado 30 de mayo. El proyecto nace con la pretensión de convertirse en un centro europeo de análisis, presión política y producción de ideas en torno a la inmigración, la demografía y las llamadas políticas de remigración.

La iniciativa está impulsada por el activista austriaco Martin Sellner, una de las figuras más conocidas del Movimiento Identitario en Europa. Su objetivo declarado es situar en el centro del debate público la cuestión migratoria, los cambios demográficos del continente y la defensa de lo que sus promotores denominan «continuidad etnocultural» de las naciones europeas.

El instituto se presenta como una plataforma a medio camino entre el activismo, la elaboración doctrinal y la influencia política. Según sus impulsores, su trabajo consistirá en publicar estudios, documentos de análisis, propuestas legislativas, materiales de campaña y clasificaciones de partidos y dirigentes en función de sus posiciones sobre inmigración, integración y remigración.

Sellner ha definido el proyecto como una especie de «startup metapolítica», orientada a influir tanto en el debate social como en los partidos de la derecha europea. En su planteamiento, el instituto parte de la idea de que los pueblos europeos constituyen una realidad cultural y étnica que tendría derecho a preservar su identidad mediante cambios en las políticas migratorias.

La dirección ejecutiva estará en manos de Philipp Huemer, quien ha anunciado que la organización recopilará y analizará datos sobre transformación demográfica, flujos migratorios, islamización, criminalidad vinculada a la inmigración y comportamiento electoral. Con esos materiales, el instituto aspira a alimentar campañas políticas y a ofrecer argumentos a partidos y movimientos que defienden una línea más dura en materia migratoria.

Uno de los proyectos anunciados es la publicación, antes de final de año, de un «Pacto Europeo de Remigración». Ese documento pretende reunir propuestas de formaciones nacionalistas, activistas y movimientos identitarios de distintos países europeos, con el objetivo de construir una agenda común sobre retorno de inmigrantes y restricción de la inmigración masiva.

La organización también quiere ejercer una función de vigilancia sobre partidos conservadores y soberanistas. Sus responsables han avanzado que evaluarán si esas formaciones cumplen o no sus promesas electorales en materia migratoria y que puntuarán a los políticos en función de su actuación concreta en este campo.

En su página web, el instituto sostiene que la combinación de inmigración masiva, baja natalidad europea y procesos de naturalización está alterando de forma profunda la composición social de Europa. Sus promotores vinculan ese diagnóstico a la teoría del «Gran Reemplazo», una tesis muy polémica y ampliamente criticada por sus detractores, que la consideran una narrativa conspirativa utilizada por sectores identitarios y de extrema derecha.

El discurso de la remigración ha ido ganando presencia en algunos espacios políticos europeos. En Austria, el Partido de la Libertad ha reclamado la creación de un comisario europeo de remigración, mientras que en Francia y Alemania también han surgido propuestas similares en ambientes nacionalistas y dentro de sectores próximos a AfD.

Sellner se ha convertido en uno de los principales defensores de ese concepto. Su nombre cobró especial relevancia tras participar en la reunión de Potsdam de 2023, en la que dirigentes y activistas de derecha debatieron medidas relacionadas con la remigración. Desde entonces, el término ha pasado de círculos muy ideologizados a formar parte de discusiones políticas más amplias en varios países europeos.

Los promotores del instituto sostienen que su objetivo es ofrecer una respuesta organizada al impacto de la inmigración procedente de África y del mundo árabe sobre las sociedades europeas. Sus críticos, en cambio, advierten de que la remigración puede funcionar como un eufemismo para justificar expulsiones masivas y políticas discriminatorias contra personas de origen extranjero, incluso cuando ya forman parte de las sociedades europeas.

Con su lanzamiento en Viena y su presentación en Oporto, el Instituto para la Remigración busca consolidarse como una estructura permanente de influencia en la derecha europea. La organización pretende convertir una idea hasta hace poco situada en los márgenes del debate político en una agenda transnacional con capacidad de presión sobre partidos, gobiernos y opinión pública.

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