Muchos residentes han optado por colgar la bandera nacional como forma de protesta
El pueblo holandés se levanta contra la inmigración ilegal: manifestación masiva por la apertura de dos centros de menas en Uithoorn
El pueblo holandés se levanta contra la inmigración ilegal: manifestación masiva por la apertura de dos centros de menas en Uithoorn
Manifestación en Uithoorn. Redes sociales
Por LGI
16 de octubre de 2025

Una ciudad holandesa se ha levantado contra los planes de abrir dos centros de asilo para inmigrantes ilegales situados a menos de dos kilómetros entre sí, una decisión que ha desatado una fuerte ola de protestas y ha reavivado el debate sobre la presión migratoria que sufre el país. Uithoorn, una localidad ubicada al suroeste de Ámsterdam, se ha convertido en el epicentro de un conflicto vecinal y político que amenaza con fracturar aún más a la sociedad neerlandesa.

El proyecto prevé levantar un centro de acogida con capacidad para 250 personas en Uithoorn y otro para 280 en el municipio colindante de Amstelveen, justo al otro lado del límite administrativo. La cercanía entre ambos ha provocado indignación entre los habitantes, que consideran injusto que su ciudad soporte una carga desproporcionada. «Entiendo perfectamente que los vecinos piensen que es demasiado», declaró Petra van Leeuwen, dirigente del partido local Gemeentebelangen, quien subrayó que el impacto recaerá sobre Uithoorn, ya que las viviendas más próximas en Amstelveen se encuentran a varios kilómetros.

Las protestas se intensificaron el martes por la noche, cuando una manifestación inicialmente pacífica frente al ayuntamiento degeneró en enfrentamientos con la policía. Algunos participantes lanzaron petardos y huevos contra los agentes, lo que se saldó con cuatro detenciones. Desde entonces, muchos residentes han optado por colgar la bandera nacional como forma de protesta silenciosa, aunque las autoridades han procedido a retirarlas alegando que pueden interpretarse como un gesto intimidatorio.

El ayuntamiento de Uithoorn había aprobado en noviembre de 2024 la instalación de un centro de asilo, una decisión ya difícil de aceptar para parte del vecindario. Sin embargo, el anuncio posterior de Amstelveen cambió por completo el panorama. «Había cierto entendimiento, pero cuando se supo que habría otro centro casi pegado al nuestro, la situación se desbordó», reconoció Van Leeuwen.

Las autoridades locales admiten que el clima se ha vuelto tenso y apelan a la calma. «La protesta del martes muestra hasta qué punto la situación emociona a la población, pero no permitiremos amenazas ni violencia», señaló un portavoz del consistorio, que instó a mantener el debate dentro de los cauces democráticos.

Por su parte, el ayuntamiento de Amstelveen asegura haber informado desde el principio a sus vecinos y sostiene que su decisión se ajusta a las normas. «El terreno elegido cumple los requisitos y responde a nuestras obligaciones nacionales», indicó un representante municipal, recordando que la localidad ya acoge otros dos centros de acogida gestionados por el COA (Servicio Central de Acogida de Solicitantes de Asilo).

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