Sólo este viernes se han convocado protestas en hasta ocho ciudades
El Reino Unido se rebela ante el caos migratorio: convocan hasta 50 manifestaciones en hoteles con inmigrantes ilegales este fin de semana
El Reino Unido se rebela ante el caos migratorio: convocan hasta 50 manifestaciones en hoteles con inmigrantes ilegales este fin de semana
Protestas contra inmigrantes ilegales. Redes sociales
Por Unai Cano
22 de agosto de 2025

Ciudadanos del Reino Unido han dicho basta a la situación de inseguridad y caos migratorio en la que se encuentra el país y ya planean manifestarse en los alrededores de hasta 50 hoteles ocupados por inmigrantes ilegales este mismo fin de semana. Lo que comenzó en Epping, Essex, tras un fallo del Tribunal Superior que obligó a desalojar a los solicitantes de asilo de un establecimiento sin permisos urbanísticos, se ha convertido en una chispa que amenaza con extenderse a todo el territorio británico.

El detonante fue la imputación de un residente del Bell Hotel de origen extranjero por la presunta agresión sexual a una menor. Aquello provocó protestas multitudinarias con la presencia de unas 2.000 personas frente al edificio, de las cuales varias recurrieron a la violencia, dejando un saldo de 16 detenidos. Finalmente, el ayuntamiento de Epping Forest obtuvo una medida cautelar para clausurar el hotel, alegando riesgos para la seguridad vecinal y el incumplimiento de la normativa de uso del suelo.

Desde entonces, numerosas comunidades consideran que ese precedente abre la puerta a acciones legales similares. De hecho, hasta diez consistorios gobernados por el Partido Laborista, junto con otros bajo el control de conservadores, liberal demócratas, Reform y el DUP, han confirmado que analizan emprender demandas para impedir que más hoteles sigan alojando inmigrantes. La líder laborista de Wakefield, Denise Jeffery, aseguró que la llegada masiva de solicitantes de asilo ha supuesto una presión insoportable sobre los servicios locales. Por su parte, Matthew Tomlinson, regidor de South Ribble en Lancashire, denunció que el uso de hoteles «fue impuesto por el Gobierno» y que ahora explorarán todas las vías legales posibles.

Mientras tanto, el movimiento en las calles no deja de crecer. Sólo este viernes se han convocado protestas en Cardiff, Bournemouth, Portsmouth, Leeds, Orpington, Chichester, Cheshunt y Altrincham. Para el sábado se han señalado ciudades como Nottingham, Newcastle, Bristol, Tamworth, Liverpool, Exeter, Oxford o Aberdeen, entre otras, y el domingo la presión se trasladará a Mánchester y Dudley. También se preparan nuevas concentraciones en Falkirk, Gloucester y Stockport durante la próxima semana.

Los grupos organizadores aseguran estar listos: pancartas, banderas y campañas en redes sociales dan forma a un clima de agitación que recuerda a los disturbios del pasado verano. En Leeds, la página «Stand Up Leeds — No To Illegal Migrants» presumió de haber conseguido un gran cargamento de material propagandístico, al tiempo que pedía disciplina a los manifestantes: sin alcohol, sin violencia y sin máscaras. Richard Donaldson, veterano del ejército y líder de la agrupación The Great British National Protest, ha instado a la derecha patriota a unirse bajo el lema «Por nuestros hijos, por nuestro futuro», llegando a reclamar un bloqueo total del país durante semanas.

El telón de fondo de esta oleada de indignación son las cifras récord publicadas recientemente: en los últimos doce meses se registraron 111.000 solicitudes de asilo, casi el doble de las de 2021, y el número de personas alojadas en hoteles ascendió a 32.059, un 8 % más que el año anterior. Este repunte coincide con el primer año de gobierno de Keir Starmer, lo que ha intensificado la presión política y social sobre el Ejecutivo.

Los partidos también han tomado posiciones. Richard Tice, vicepresidente de Reform UK, ha pedido a los vecinos que salgan a la calle de manera pacífica para exigir soluciones, condenando expresamente la violencia. Su líder, Nigel Farage, ha ido más allá, animando a los ciudadanos a presionar a sus ayuntamientos para que recurran a los tribunales y logren el desalojo de los inmigrantes. Paralelamente, varios dirigentes de Reform han difundido en internet listados de hoteles señalados, aunque algunos de ellos resultan inexactos y contienen establecimientos donde residen familias con niños.

Las organizaciones «antirracistas», por su parte, preparan contramovilizaciones para evitar que «la extrema derecha monopolice el espacio público». Lewis Nielsen, de Stand Up to Racism, advirtió de que el país se enfrenta al mayor número de manifestaciones desde los disturbios del año pasado.

La policía, consciente de la magnitud del problema, ya ha desplegado operativos especiales. En el área de Greater Manchester se anunció que los agentes estarán presentes para garantizar protestas pacíficas, pero con refuerzos preparados ante cualquier estallido de violencia.

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