La Policía alemana señala a un sudanés llamado Mohamet E. como autor de 61 delitos —con 16 identidades distintas— y las autoridades le consideran un riesgo para la seguridad interna.
Según los archivos, llegó a Alemania vía Italia el 1 de julio de 2015. Se hace llamar «Hamed Adum» y afirma ser originario de Eritrea. En octubre de 2016, solicitó asilo. La Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF) rechazó su solicitud en enero de 2017, y en marzo fue devuelto a Italia.
Dos meses después regresó. Su segunda solicitud de asilo también fue rechazada. Desde el 27 de febrero de 2018 está obligado a abandonar el país. El Registro Central de Extranjeros incluye más de 16 identidades: nombres distintos, países de origen diferentes y fechas de nacimiento distintas.
Un documento policial interno enumera 61 incidentes en los que figuraba como sospechoso. Los cargos van desde robo y amenazas hasta agresión con agravantes y robo a mano armada. Un total de 25 se refieren a delitos de drogas. Fue encarcelado y multado repetidamente, pero fue puesto en libertad en cada ocasión. Según los informes, algunos días la Policía le detuvo hasta tres veces.
Las autoridades de deportación incluso lo han clasificado como un «caso MI». Esta sigla corresponde al Ministerio del Interior y se aplica a individuos considerados una amenaza para la seguridad pública, delincuentes graves y personas que representan un peligro significativo para la seguridad interna.
«El sudanés Mohamet E. comete en Alemania 61 delitos bajo 16 identidades. Aunque lleva años obligado a salir del país, las autoridades retrasan su deportación. Esta inacción pone en peligro de manera masiva la seguridad de nuestros ciudadanos. ¡Sólo con AfD se pondrá fin a esto!», ha aseverado AfD.