
La última encuesta del instituto INSA confirma un giro histórico en la opinión pública alemana: por primera vez, sólo el 49% de los ciudadanos afirma descartar totalmente votar a Alternativa para Alemania (AfD), el nivel de rechazo más bajo registrado desde la fundación del partido. Es decir, más de la mitad del país ya contempla votar a la formación patriótica.
En intención directa de voto, AfD conserva su primera posición con 26%, seguida muy de cerca por la CDU/CSU, que sube hasta 25,5% y se coloca a apenas medio punto. El director de INSA, Hermann Binkert, resaltó el dato central del estudio: «Sólo uno de cada dos alemanes excluye ya votar a AfD. Nunca habíamos visto un nivel de rechazo tan bajo».
La «sondagsfrage» tradicional —la pregunta sobre intención de voto si las elecciones fueran el domingo— dibuja un escenario muy fragmentado: AfD: 26%, CDU/CSU: 25,5%, SPD: 15%, Verdes: 11%, La Izquierda: 10,5%, BSW: 4%, FDP: 3%.
Con estos números, la actual coalición entre socialdemócratas y democristianos no alcanzaría mayoría parlamentaria, quedándose en un 40,5% conjunto, lejos del 44% necesario. El ascenso de AfD resulta especialmente significativo porque se produce en plena discusión pública sobre una posible ilegalización del partido y bajo la vigilancia constante de la Oficina de Protección de la Constitución.
Pese a ello: 26% dice que votaría a AfD, 7% afirma que podría hacerle, 18% aún está inseguro. El partido patriótico es, por tanto, la única fuerza con posibilidades claras de seguir creciendo.
La cifra más llamativa del estudio es el desplome del rechazo categórico a AfD, que cae del 75% al 49% en pocos años. Un vuelco sociológico que ningún otro partido alemán ha experimentado en tan poco tiempo.
En el ranking de líderes políticos también hay cambios: Alice Weidel (AfD) sube hasta el puesto 10. La verde Franziska Brantner cae al 16. En cabeza continúan Boris Pistorius (SPD), Hendrik Wüst (CDU) y Markus Söder (CSU).
Mientras tanto, la SPD se mantiene estancada en el 15%, aunque su «potencial» máximo teórico, sumando indecisos y posibles votantes, llegaría al 39%, prácticamente empatado con el de la CDU/CSU.