
Francia vuelve a estremecerse ante un crimen atroz que pone en evidencia el fracaso del modelo multicultural. Una joven francesa de 20 años fue violada salvajemente el sábado 26 de julio en Fontenay-sous-Bois, en el departamento de Val-de-Marne, al este de París.
Según confirmó la Policía Judicial a Valeurs actuelles, la víctima fue abordada por un individuo descrito como magrebí, de pelo largo. Pocos minutos después, la joven fue insultada, amenazada con un cuchillo, atada, amordazada y llevada a un local aislado, donde sufrió violaciones vaginales y anales múltiples.
Los servicios médicos constataron lesiones graves, y se le ha asignado una incapacidad total de trabajo (ITT) de 10 días, susceptible de ampliarse. Se practicaron exámenes forenses para asegurar las pruebas. La investigación ha sido asumida por la Policía Judicial de Val-de-Marne, bajo la figura penal de violación agravada.
El agresor continúa en fuga, y se ha emitido una alerta con su descripción. Las autoridades buscan a un varón magrebí de complexión media y cabello largo.