Casi el triple de su peso sobre la población general
Francia tiene las cárceles más saturadas de la UE: los extranjeros representan uno de cada cuatro presos
Francia tiene las cárceles más saturadas de la UE: los extranjeros representan uno de cada cuatro presos
Foto de archivo de un policía entrando en una prisión en Francia. Europa Press.
Por LGI
20 de mayo de 2026

Francia tiene las cárceles más saturadas de la Unión Europea, con 131 presos por cada 100 plazas disponibles, según el último informe anual penitenciario del Consejo de Europa. El dato confirma la presión creciente sobre el sistema carcelario francés y vuelve a situar en el centro del debate la relación entre inseguridad, inmigración y capacidad del Estado para hacer cumplir la ley, según reporta Brussels Signal.

La cifra implica que centros diseñados para un determinado número de internos funcionan de forma sistemática por encima de su capacidad. En la práctica, esto se traduce en celdas compartidas, colchones en el suelo y una mayor presión sobre los servicios penitenciarios, desde la atención sanitaria hasta el acceso al trabajo o la educación dentro de prisión.

El informe, elaborado por la Universidad de Lausana para el Consejo de Europa, ofrece una radiografía de la situación penitenciaria en los países miembros de esta organización, distinta de la Unión Europea aunque integrada por varios Estados comunitarios. Un índice superior a 100 indica que un país alberga más presos que plazas disponibles.

Francia comparte el peor dato del conjunto del estudio con Turquía, también con 131 presos por cada 100 plazas. Sin embargo, dentro de la Unión Europea, el sistema francés aparece como el más saturado.

El problema se ha agravado desde la fecha de referencia del informe. Aunque las cifras corresponden a comienzos de 2025, las autoridades francesas han facilitado datos más recientes que elevan la sobreocupación penitenciaria hasta el 139,1% en abril de 2026.

Uno de los datos más relevantes del informe es la presencia de extranjeros en las prisiones francesas. Los ciudadanos extranjeros representan aproximadamente una cuarta parte de la población penitenciaria, con 18.752 internos extranjeros registrados a 31 de enero de 2024.

La sobrerrepresentación es evidente: según el instituto estadístico francés INSEE, los extranjeros suponían en 2024 el 8,8% de la población de Francia. Es decir, su peso en las cárceles multiplica por cerca de tres su proporción demográfica.

El Consejo de Europa advierte de que dentro de la categoría de presos extranjeros se incluyen realidades distintas: inmigrantes asentados, solicitantes de asilo, inmigrantes ilegales, turistas y personas vinculadas a redes criminales transfronterizas. La mayoría de estadísticas penitenciarias no separan esos grupos, lo que dificulta identificar con precisión qué factores explican la tendencia. Pero el dato vuelve a alimentar una preocupación central en la política francesa: el peso de la inmigración en la criminalidad y en la presión sobre las instituciones.

Por detrás de Francia, entre los países de la UE con cárceles más saturadas aparece Croacia, con 123 presos por cada 100 plazas, seguida de Italia, con 121, y Malta, con 118. También figuran entre los sistemas más presionados Chipre (117), Hungría (115), Bélgica (114) e Irlanda (112).

En el extremo contrario, algunos países presentan cifras mucho más bajas. España registra 77 presos por cada 100 plazas y Alemania, 80. Ucrania, que no pertenece a la UE y se encuentra en guerra, aparece con el dato más bajo del informe, con 50 presos por cada 100 plazas, aunque sus cifras deben leerse con cautela por el contexto bélico.

Si se mide la población penitenciaria en relación con el número de habitantes, el Estado miembro de la UE con más presos es Hungría, con 206 internos por cada 100.000 habitantes. Le siguen Polonia, con 189, y República Checa, con 178. El informe recuerda, no obstante, que la tasa de encarcelamiento y la saturación carcelaria no siempre van juntas: un país puede tener muchas prisiones llenas sin encarcelar a una proporción especialmente alta de su población si no cuenta con plazas suficientes.

En total, a 31 de enero de 2025 había algo más de 1,1 millones de presos en los países analizados, lo que supone un aumento del 8,5% respecto al año anterior. La presión sobre las cárceles, por tanto, no es un fenómeno exclusivamente francés, sino una tendencia europea más amplia.

El porcentaje de mujeres dentro de la población penitenciaria también aumentó ligeramente, pasando del 4,8% al 5,2% entre enero de 2024 y enero de 2025. Aunque siguen siendo una minoría clara, su presencia en prisión muestra una subida sostenida.

La saturación penitenciaria ha sido objeto de repetidas condenas y advertencias por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, dependiente del Consejo de Europa. Francia ya ha estado bajo escrutinio por las condiciones de sus prisiones, y el debate sobre posibles liberaciones anticipadas para aliviar la presión suele generar una fuerte polémica social.

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