
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha celebrado el giro de la Unión Europea en materia migratoria tras la aprobación del nuevo reglamento de retornos, que abre la puerta a centros de repatriación en terceros países y endurece los mecanismos de expulsión.
En un mensaje difundido en redes sociales, Meloni afirmó que «Europa finalmente va en la dirección justa», alineándose —según subrayó– con la estrategia que Italia ha defendido «con fuerza» en los últimos años. La mandataria insistió en que el nuevo marco permitirá «ampliar las opciones de repatriación de inmigrantes ilegales», incluyendo no solo sus países de origen, sino también terceros Estados.
El texto aprobado por el Parlamento Europeo introduce como principal novedad la posibilidad de enviar ilegales a los llamados «centros de retorno» fuera del territorio comunitario, siempre que existan acuerdos previos y se respete el principio de no devolución. La medida busca agilizar deportaciones, reforzar fronteras y endurecer la política migratoria en toda la UE.
Para Meloni, este cambio supone «un paso importante para hacer más eficaces las repatriaciones» y dotar a Europa de «una política migratoria finalmente creíble».
El Ejecutivo italiano considera que el respaldo europeo refuerza su hoja de ruta. De hecho, el nuevo reglamento comunitario se interpreta en Roma como un aval político al modelo impulsado por Meloni.