
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, envió un mensaje cargado de contenido político a los miles de asistentes de ‘Europa Viva 25’ de VOX. Su discurso giró en torno a tres ejes: la unidad de Occidente frente a potencias como China y Rusia, la defensa de fronteras y familias frente al globalismo de izquierdas, y la reivindicación de los logros de la derecha en Italia como modelo para Europa.
Meloni abrió con un homenaje a Charlie Kirk, el líder juvenil estadounidense asesinado días atrás, al que describió como «un padre valiente que pagó con su vida el precio de la libertad». «Su sacrificio nos recuerda una vez más de qué lado están la violencia y la intolerancia», subrayó.
El mensaje incluyó una advertencia clara a quienes buscan desestabilizar Europa: «No nos van a intimidar. Seguiremos adelante y lucharemos sin descanso por la libertad de nuestros pueblos». Para Meloni, el desafío es global. Señaló la «foto de Pekín» como prueba de la voluntad de actores internacionales como China y Rusia de rediseñar el orden mundial mediante la economía o la agresión militar. Por ello, defendió la necesidad de sostener a Ucrania hasta lograr una paz justa y segura: «La unidad de Occidente es fundamental. El mundo necesita a Occidente, y Occidente necesita a Europa».
La dirigente italiana no evitó los asuntos espinosos: denunció la parálisis provocada por la «Europa ideológica de izquierdas», asfixiada por la burocracia y la agenda ultraambientalista, y defendió la necesidad de una Europa pragmática, fuerte en defensa y competitiva en economía. También se refirió a Gaza, reclamando la liberación de rehenes de Hamás y el derecho de Israel a vivir seguro, al tiempo que reconocía el derecho de los palestinos a un Estado propio.
Uno de los pasajes más celebrados fue su balance migratorio. «En Italia hemos reducido en un 60% los flujos de inmigrantes ilegales gracias a acuerdos con terceros países, leyes más duras contra traficantes y más repatriaciones», recordó. Subrayó además que esta línea ya se está extendiendo a otros gobiernos europeos, pese a la resistencia de la izquierda.
Meloni reivindicó que la derecha no sólo gana elecciones, sino que sabe gobernar. «Estoy orgullosa de presidir lo que está a punto de convertirse en el tercer gobierno más duradero de nuestra historia republicana«, afirmó. Entre los logros de gestión enumeró el récord de empleo, la reducción de la inflación, el aumento histórico de las exportaciones, la mejora de la seguridad ciudadana, la reforma fiscal y las políticas de apoyo a la natalidad y la familia.
El mensaje fue también una llamada a la unidad política del bloque conservador europeo. «Para construir la Europa que queremos necesitamos cada vez más gobiernos donde los conservadores y todas las fuerzas alternativas a la izquierda sean protagonistas. Ya no es tiempo de acuerdos antinaturales ni de mediaciones a la baja. Es tiempo de trabajar juntos», concluyó.
Meloni cerró con un saludo que sintetizó su mensaje político y emocional: «Viva España, viva Italia, viva la Europa de los pueblos libres«.