
La Policía de Bremen, en Alemania, ha desatado una fuerte polémica después de conocerse que recomienda a las mujeres provocarse el vómito como posible método para evitar una violación. La insólita sugerencia, incluida entre los consejos que los agentes imparten en sus cursos de prevención, ha provocado la indignación de organizaciones feministas y víctimas de agresiones sexuales.
Según informa Brussels Signal, los agentes llevan más de una década impartiendo seminarios de autoprotección en empresas, administraciones públicas y centros sanitarios. Entre las técnicas que explican figura la posibilidad de introducirse un dedo en la garganta para provocar náuseas y vomitar, con la intención de generar repulsión en el agresor y conseguir que desista de su ataque.
La portavoz policial Franka Haedke confirmó la existencia de esta recomendación al periódico alemán Kreiszeitung. Según explicó, ante una tentativa de violación las mujeres pueden recurrir a distintos medios para defenderse, incluido provocarse el vómito si las circunstancias lo permiten.
Ante la indignación generada, la Policía de Bremen ha aclarado que provocarse el vómito no constituye una recomendación general ni un protocolo obligatorio para las víctimas de agresiones sexuales. Los responsables de prevención sostienen que se trata únicamente de una de las posibles respuestas que se mencionan durante los cursos de autoprotección, donde también se enseña a identificar situaciones peligrosas, pedir ayuda, alertar a otras personas y escapar cuando sea posible.
La institución ha insistido en que ninguna mujer está obligada a reaccionar de una manera determinada y que la responsabilidad de cualquier agresión sexual corresponde exclusivamente a su autor.
Sin embargo, la polémica ha reabierto en Alemania el debate sobre la eficacia de los programas de prevención de la violencia sexual y las medidas que deben adoptar las autoridades para proteger a las mujeres.