
Emmanuel Macron ha vuelto a quedar en el centro de la polémica en Francia después de que la revista Paris Match publicara fotografías del presidente practicando esquí acuático y otros deportes durante sus vacaciones en la residencia presidencial de Fort de Brégançon, en la Riviera francesa.
Las imágenes han provocado críticas de distintos sectores políticos en un momento en el que Francia afronta una ola de calor extrema y varios territorios sufren las consecuencias de los incendios forestales registrados durante el verano.
La líder de Los Verdes, Marine Tondelier, cuestionó la oportunidad de las fotografías y afirmó que los franceses están atravesando un verano «apocalíptico», mientras acusó al presidente de realizar una suerte de «publicidad encubierta» de sus vacaciones.
Las imágenes muestran a Macron practicando esquí acuático y desplazándose en moto acuática frente a la residencia presidencial. Paris Match también publicó fotografías del mandatario practicando surf y destacó que mantiene una intensa actividad durante sus vacaciones, con llamadas telefónicas, ejercicio físico y otros compromisos.
Desde el Palacio del Elíseo intentaron rebajar la controversia al explicar que el fotógrafo que captó las imágenes no tenía autorización para acceder al presidente. El entorno de Macron recordó además que cada verano se difunden fotografías robadas del mandatario desde que llegó al Elíseo.
La explicación, sin embargo, no ha impedido que continúen las críticas. El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, ironizó sobre las imágenes y cuestionó el mensaje que transmiten mientras parte del país afronta temperaturas elevadas e incendios. «Mientras Francia sufre un calor sofocante, mientras algunos franceses no han podido irse de vacaciones, el presidente se divierte en una moto acuática en Brégançon», afirmó Faure.
Las críticas no se han limitado a la izquierda. Edwige Díaz, representante de Agrupación Nacional, calificó las fotografías de «torpes».