acumula el 44%
La avalancha de solicitantes de asilo ya supone casi la mitad de la inmigración total en el Reino Unido
La avalancha de solicitantes de asilo ya supone casi la mitad de la inmigración total en el Reino Unido
Inmigrantes en una imagen de archivo. Europa Press.
Por LGI
28 de noviembre de 2025

Los solicitantes de asilo, incluidos quienes llegan en pequeñas embarcaciones, acumulan ya el 44% de la inmigración neta hacia Gran Bretaña, según los últimos datos difundidos por la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS). La inmigración neta —la diferencia entre quienes se instalan en Reino Unido a largo plazo y quienes se marchan— cayó hasta los 204.000 en el año cerrado en junio. Sin embargo, las peticiones de asilo subieron hasta un máximo histórico, lo que alteró por completo la composición del flujo migratorio.

Mientras otros perfiles de entrada, especialmente trabajadores extranjeros, abandonan el país en cifras cada vez mayores, el peso del asilo crece dentro del total neto. El Observatorio de Migración de la Universidad de Oxford, considerado uno de los organismos con más autoridad en este asunto, precisa que el asilo es la única categoría principal en la que la migración neta no descendió.

Un portavoz de esta institución ha explicado al Daily Mail que la inmigración de solicitantes de asilo alcanzó los 96.000 en el año que terminó en junio de 2025, el 11% del total, el doble del 5% registrado en 2019. Como relativamente pocos de estos inmigrantes acaban saliendo del país, la inmigración neta vinculada al asilo se situó en 90.000, lo que supone el 44% del total, también el doble del 22% previo al Brexit.

En paralelo, escenas como las vistas en agosto en la playa de Gravelines, en el norte de Francia —donde grupos de ilegales corrían hacia el mar para subir a embarcaciones manejadas por traficantes rumbo a Reino Unido— evidencian la presión real que afronta el país.

El investigador del Observatorio de Migración, Dr. Ben Brindle, advierte sobre el efecto económico de esta transformación: la estructura migratoria «parece menos favorable» desde el punto de vista económico, debido a la caída de visados para trabajadores cualificados y al aumento de refugiados que, según señala, requieren un volumen elevado de apoyo público. Recuerda además que «el impacto económico depende de quién entra, no solo de cuántos».

El análisis del Observatorio resulta incluso moderado respecto a las cifras más recientes. Aunque se basa en los datos de la ONS hasta junio y en registros anteriores del Ministerio del Interior, el propio Ministerio publica cifras actualizadas que elevan todavía más el volumen de solicitudes de asilo.

En el año hasta septiembre se contabilizaron 110.051 solicitudes, un récord absoluto y muy superior a las 96.000 utilizadas para estimar el 44%. A esto se suma el desplome de la inmigración neta: desde los 649.000 del año previo hasta los actuales 204.000, una reducción de dos tercios. Todo apunta a que entre julio y septiembre la cifra neta siguió descendiendo, lo que incrementaría todavía más la proporción de solicitantes de asilo dentro del total.

La ONS aclarará este panorama dentro de seis meses, cuando publique su siguiente actualización de inmigración neta, aunque los datos disponibles ya configuran un escenario en el que el asilo domina como nunca antes el balance migratorio británico.

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