las revelaciones han provocado la dimisión del director general y de la responsable de informativos
La BBC admite años de sesgo en su cobertura sobre asuntos «trans» tras el escándalo que ha derribado a su cúpula
La BBC admite años de sesgo en su cobertura sobre asuntos «trans» tras el escándalo que ha derribado a su cúpula
Estudios de la cadena BBC.
Por Rebeca Crespo
14 de noviembre de 2025

La cadena pública británica BBC reconoció este miércoles, durante una llamada interna con su redacción, que durante la última década no informó de forma adecuada sobre las cuestiones relacionadas con el debate de sexo y género. El director de contenidos informativos, Richard Burgess, explicó a los periodistas qué ocurrió, quién tomó las decisiones, dónde se produjeron los fallos, cuándo se detectaron y por qué el organismo público afronta ahora críticas internas y externas.

El reconocimiento llega días después de que The Telegraph revelase un dossier interno que detallaba prácticas de «censura efectiva» por parte de reporteros especializados en asuntos LGBT, que se negaban a cubrir historias con enfoque crítico hacia la ideología de género. Ese documento también señalaba la manipulación de un discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como ejemplos de parcialidad en el servicio árabe de la corporación durante la guerra en Gaza.

Las revelaciones han provocado la dimisión del director general Tim Davie y de la responsable de informativos, Deborah Turness, un movimiento que confirma la gravedad de la crisis interna.

Pese a esa situación, la presentadora Martine Croxall fue amonestada la semana pasada por corregir en directo la expresión «personas embarazadas» por «mujeres», un gesto acompañado de una mueca que se viralizó en redes. Su reprimenda contrasta con las acusaciones de sesgo estructural dentro de la corporación que el dossier ha destapado.

Durante la reunión interna, Burgess admitió ante la plantilla que la BBC no había manejado correctamente la cobertura del tema y sostuvo que nadie dentro de la organización podría afirmar lo contrario. Aun así, defendió que en los últimos meses la corporación había introducido cambios con el objetivo de recuperar la imparcialidad y garantizar que en las reuniones editoriales se escuchasen todas las perspectivas.

Un miembro de la plantilla ha afirmado que dentro de la organización existe la esperanza de que esta vez el cambio sea real. Según esa fuente, «las mujeres han sido acosadas y expulsadas por cuestionar la ideología de género«, una situación que llevaba años denunciándose sin resultados.

El giro editorial empezó a apreciarse esta semana, cuando la cadena informó sobre el juicio laboral de Darlington, donde ocho enfermeras protestaban porque a Rose Henderson, un hombre que se identifica como mujer, se le permitió utilizar los vestuarios femeninos del hospital local. Por primera vez, la BBC describió a Henderson como «varón biológico que se identifica como mujer».

Por su parte, la organización Sex Matters, centrada en la defensa de los derechos de las mujeres, ha enviado una carta al consejo de la BBC alertando de que la promoción de la ideología de género por parte de la corporación ha tenido «consecuencias reales y dañinas», entre ellas fomentar ansiedad en menores respecto a la pubertad. Su directora ejecutiva, Maya Forstater, ha reclamado que la cadena reemplace «el lenguaje activista por lenguaje normal» y ha recordado que sus programas contribuyeron a impulsar el uso de bloqueadores puberales, ahora prohibidos por el sistema sanitario británico.

Por su parte, un portavoz de la BBC sostiene que la corporación ya ha aplicado varias medidas, entre ellas actualizar su guía de estilo, publicar nuevas directrices y responsabilizar a la editora de asuntos sociales de estos contenidos.

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