
Una nueva investigación del Centro para el Control de la Migración ha desvelado que las fuerzas policiales de Inglaterra y Gales registraron 172.889 detenciones de ciudadanos extranjeros en el último año con datos disponibles.
La cifra equivale a casi 474 arrestos diarios, cerca de 20 cada hora y una detención aproximadamente cada tres minutos. Los datos han sido publicados por The Express y proceden de solicitudes de acceso a la información remitidas a las 43 fuerzas policiales territoriales de Inglaterra y Gales y a la Policía Británica de Transportes.
El informe recoge arrestos por delitos de distinta gravedad, desde homicidios, violaciones, abusos sexuales a menores, posesión de armas de fuego o agresiones, hasta infracciones relacionadas con drogas, robos, acoso y delitos migratorios.
Según los datos recopilados, del total de 172.889 detenciones, 51.212 estuvieron vinculadas a delitos violentos, 11.264 a delitos sexuales, 14.035 a infracciones relacionadas con drogas y 13.681 a robos.
La investigación se basó en una petición de información pública sobre el año finalizado el 31 de marzo de 2025. En ella se solicitaba a cada cuerpo policial el número total de detenciones de ciudadanos extranjeros y el desglose por cuatro categorías: delitos sexuales, violencia contra la persona, drogas y robo.
De las 44 fuerzas consultadas, 39 respondieron. Esas respuestas sumaron 163.009 arrestos. Dentro de ese bloque, se contabilizaron 50.507 detenciones por delitos violentos, 11.271 por delitos sexuales, 13.864 por drogas y 13.400 por robo.
El Centro para el Control de la Migración advierte, además, de que la cifra real podría ser superior. Según explica, algunas fuerzas policiales interpretaron la solicitud como si se pidiera el número de extranjeros detenidos, y no el número total de detenciones. Esto puede rebajar el dato final, ya que una misma persona puede ser arrestada por más de un delito.
Las cinco fuerzas que no facilitaron una respuesta completa fueron complementadas con información procedente de una solicitud anterior, correspondiente al periodo entre enero y octubre de 2024. En esos cuerpos se habían registrado 9.880 detenciones de ciudadanos extranjeros, 880 de ellas por delitos sexuales. El propio informe reconoce que esos datos no cubren exactamente el mismo periodo anual, aunque los utiliza como referencia parcial.
El CMC critica también la falta de transparencia de varios cuerpos policiales. Asegura que algunas fuerzas no entregaron la información por problemas internos, falta de capacidad administrativa o deficiencias en sus sistemas de datos. La organización sostiene que las autoridades deberían publicar esta información de forma sistemática, especialmente por el creciente debate público en Reino Unido sobre inmigración, seguridad y delincuencia.
El informe recuerda el caso de Warwickshire, donde se produjo una polémica después de que responsables policiales evitaran inicialmente facilitar datos sobre la nacionalidad y el estatus migratorio de un hombre acusado de violar a una niña de 12 años en Nuneaton. Posteriormente, el líder del consejo local, George Finch, afirmó públicamente que el sospechoso era un inmigrante ilegal afgano.
El Centro para el Control de la Migración sostiene que las fuerzas policiales están obligadas a alertar a las autoridades migratorias cuando detienen a un ciudadano extranjero, lo que demostraría que esos registros existen. Por ello, acusa al Gobierno de no publicar datos completos sobre la delincuencia cometida por extranjeros.
La organización añade que ya hay cerca de 11.000 extranjeros en prisiones británicas y alrededor de 19.000 delincuentes extranjeros susceptibles de deportación que permanecen en libertad tras haber cumplido condena o haber sido excarcelados. También señala que entre 2021 y 2024 se registraron 130.000 condenas contra ciudadanos extranjeros.
El informe afirma además que, en 2024, los extranjeros representaron más de una cuarta parte de las condenas por agresión sexual y el 22% de las condenas por violación. En Londres, según los datos citados por la organización, hasta el 47% de los acusados de delitos sexuales eran ciudadanos extranjeros.
Ante estos resultados, el Centro para el Control de la Migración reclama endurecer la política migratoria y penal. Entre sus propuestas figuran restringir visados a determinados países, facilitar la deportación de extranjeros condenados, convertir en agravante la comisión de delitos por parte de ciudadanos no británicos y exigir certificados de antecedentes penales a todos los inmigrantes que soliciten entrar en Reino Unido.