
El SPD, Los Verdes y Die Linke han incluido en su proyecto para gobernar Berlín dos iniciativas que afectan directamente a la representación política: desligar el voto de la nacionalidad alemana e impulsar un procedimiento para ilegalizar Alternativa para Alemania (AfD).
Ambos compromisos figuran en el acuerdo preliminar presentado el 17 de octubre. El documento constituye la base para abrir negociaciones formales de gobierno, cuya aprobación corresponde a los órganos de las tres formaciones.
En la misma página del acuerdo, las tres formaciones se comprometen a promover desde Berlín una iniciativa en el Bundesrat, la cámara de representación territorial, para abrir un procedimiento de prohibición contra AfD. Buscarían para ello los apoyos necesarios entre los gobiernos regionales.
La decisión sobre la inconstitucionalidad de un partido corresponde al Tribunal Constitucional Federal. El artículo 21 establece este mecanismo para las formaciones que persigan menoscabar o eliminar el orden democrático y liberal o poner en peligro la existencia de la República Federal.
El paquete migratorio añade el compromiso de hacer de Berlín un «puerto seguro», ampliar programas de acogida y agotar las posibilidades legales de regularización. También prevé sustituir la actual tarjeta de pagos para solicitantes de asilo por una cuenta básica.
El acercamiento a Die Linke también provoca resistencia dentro del propio SPD: 20 diputados federales socialdemócratas han suscrito una declaración contraria a esa coalición, según informa Welt. El proyecto abre así una disputa sobre los límites constitucionales del sufragio y una fractura entre los propios socialdemócratas.