El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha rechazado la petición de Polonia para suspender cautelarmente la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La decisión permite mantener su aplicación mientras sigue pendiente el examen sobre su compatibilidad con los tratados comunitarios, según informa El Debate.
Varsovia había solicitado paralizar el pacto hasta que la Justicia europea resolviera las dudas jurídicas planteadas a instancias del Parlamento Europeo. Entre sus argumentos, denunció un supuesto abuso de poder y una vulneración del principio de cooperación leal en el procedimiento seguido para obtener el respaldo del Consejo.
El acuerdo salió adelante pese al rechazo de Francia, Austria, Hungría, Irlanda y Polonia, países que no consiguieron reunir una minoría de bloqueo después de que Italia modificara su posición.
Polonia denuncia el riesgo de competencia desleal para el campo
El Gobierno polaco sostuvo que las instituciones comunitarias habían antepuesto determinados intereses económicos al respeto de los tratados. También advirtió de posibles consecuencias para la salud humana, la sanidad animal y el medio ambiente por la ausencia de cláusulas espejo.
Su principal objeción agrícola se centró en la entrada de productos más baratos elaborados con sustancias químicas prohibidas en la Unión. Según Varsovia, esta situación podría generar una competencia desleal y deteriorar las condiciones económicas y sociales de los agricultores europeos.
Sin embargo, el vicepresidente del TJUE consideró que Polonia no había presentado elementos concretos suficientes para acreditar un perjuicio grave, irreparable, probable e inminente, requisito necesario para conceder la suspensión cautelar.
El magistrado señaló que los productos agrícolas del Mercosur ya podían acceder al mercado comunitario antes del acuerdo y están sometidos a normas análogas a las aplicables a los europeos. Añadió que la UE dispone de instrumentos para impedir la entrada de mercancías que incumplan sus requisitos.
El tribunal todavía debe pronunciarse sobre el fondo
El auto también reprocha a Varsovia no haber aportado datos sobre la situación financiera de los agricultores que permitan demostrar que la competencia les obligaría a cerrar sus explotaciones.
Además, recuerda que Bruselas tiene facultades para proteger al sector y que su evolución depende de otros factores, como los precios de la energía, los fertilizantes y las importaciones de terceros países. El rechazo de la cautelar no supone un aval definitivo a la legalidad del acuerdo. Ese pronunciamiento continúa pendiente y todavía no tiene una fecha confirmada.