«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las palabras de Boekholt-O’Sullivan han alimentado una discusión que ya venía creciendo

La ministra de Vivienda neerlandesa justifica la prioridad a refugiados porque los jóvenes nacionales «pueden vivir con sus padres»

Elanor Boekholt-O'Sullivan. Redes Sociales.

La ministra neerlandesa de Vivienda, Elanor Boekholt-O’Sullivan, ha desatado una polémica en Países Bajos después de defender el tratamiento prioritario que reciben determinados refugiados con permiso de residencia en el acceso a la vivienda mientras miles de jóvenes nacionales continúan esperando una oportunidad para emanciparse.

Preguntada por la situación de los jóvenes que quedan relegados en un mercado residencial profundamente tensionado, la dirigente de D66 señaló que los nuevos demandantes «afortunadamente pueden vivir con sus padres», una frase que ha provocado críticas políticas y ha llegado ya al Parlamento neerlandés. La Cámara registró este miércoles preguntas formales dirigidas a la ministra específicamente por esas palabras.

La controversia llega en un país donde el propio Gobierno reconoce que cientos de miles de personas carecen de una vivienda propia y que la crisis está obligando a numerosos jóvenes a permanecer en el domicilio familiar.

Refugiados con prioridad en plena escasez de vivienda

El debate gira en torno a los denominados statushouders: solicitantes de asilo que han recibido permiso para permanecer en Países Bajos y que pueden beneficiarse de mecanismos prioritarios para abandonar los centros de acogida y acceder a una vivienda.

El propio Ejecutivo neerlandés reconoce que esa prioridad sobre el parque de alquiler social genera tensiones con otros ciudadanos que llevan años esperando. En marzo, el Gobierno anunció que prepara una reforma para igualar en el futuro la posición de estos refugiados con la del resto de demandantes, aunque la eliminación de la prioridad dependerá primero de que existan suficientes alojamientos alternativos. Mientras tanto, las esperas para acceder a una vivienda social llegan a superar los diez años en algunas zonas del país, según admite el Ministerio de Vivienda.

La frase llega al Parlamento

Las palabras de Boekholt-O’Sullivan han alimentado una discusión que ya venía creciendo por el impacto de la inmigración sobre un mercado con una oferta insuficiente. Este 14 de octubre se registraron en la Cámara preguntas parlamentarias tanto sobre su afirmación de que los jóvenes pueden seguir viviendo con sus padres como sobre la construcción de viviendas adicionales para inmigrantes y el efecto de la migración sobre la demanda residencial.

La paradoja es que la propia ministra había reconocido apenas unos días antes que resulta «inaceptable» que numerosos jóvenes neerlandeses no puedan abandonar el hogar de sus padres debido a la escasez de viviendas.

El Gobierno de Países Bajos ha anunciado un plan para acelerar la construcción y pretende levantar 100.000 viviendas anuales, mientras intenta aliviar simultáneamente la presión que ejercen los distintos colectivos sobre un parque residencial cada vez más saturado.

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