La ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, ha reconocido que Reino Unido «no controla» su frontera y ha asegurado que prácticamente todas las mujeres que esperan en el norte de Francia para cruzar ilegalmente el Canal de la Mancha han sufrido una violación durante su viaje hacia Europa.
Mahmood realizó estas declaraciones durante una entrevista en el programa The Rest Is Politics: Leading, presentado por el exministro conservador Rory Stewart y Alastair Campbell, antiguo asesor de Tony Blair.
«No tenemos el control de esta frontera», reconoció la responsable de Interior. La ministra explicó que son las propias mafias dedicadas al tráfico de personas las que determinan quién llega hasta las costas francesas y consigue subirse posteriormente a una embarcación con destino al Reino Unido.
«Se puede casi garantizar que cada mujer que está en el norte de Francia probablemente haya sido violada durante el trayecto. Algunos hombres también; desde luego han sido maltratados y amenazados», afirmó.
Mahmood sostuvo que este sistema, controlado por organizaciones criminales, no puede ser el mecanismo que determine quién logra llegar a Reino Unido, solicitar protección y terminar asentándose en el país.
Nuevas vías legales mientras continúan las llegadas ilegales
Mahmood ha defendido simultáneamente la apertura de nuevas rutas legales para quienes el Gobierno considere refugiados legítimos, al tiempo que promete cerrar las vías utilizadas de manera abusiva. El Ejecutivo británico prevé poner en marcha programas mediante los cuales comunidades locales y universidades podrán patrocinar la llegada de refugiados.
La estrategia llega mientras la inmigración ilegal a través del Canal de la Mancha continúa provocando una creciente contestación social.
Durante las últimas semanas se han sucedido protestas en Dover, Portsmouth y Gosport contra las llegadas de embarcaciones con inmigrantes ilegales. A comienzos de septiembre, manifestantes bloquearon carreteras en Dover y protagonizaron enfrentamientos con la Policía en Portsmouth después del desembarco de unas 140 personas.
El 22 de septiembre, cientos de personas se congregaron en un puerto deportivo de Gosport ante la prevista llegada de una embarcación con 51 inmigrantes. La nave acabó siendo desviada hacia Dover tras permanecer 33 horas en el mar.El coste policial de aquellos dispositivos superó las 250.000 libras, según las autoridades locales.
El pasado 4 de octubre, otras 150 personas participaron en una nueva protesta en Gosport mientras los servicios de rescate trasladaban a tierra a 149 inmigrantes recogidos en el Canal de la Mancha. La movilización terminó con incidentes, bloqueos de vehículos policiales y doce detenidos.