
Un ciudadano afgano de 20 años ha ingresado en prisión provisional en Alemania después de atacar presuntamente a dos mujeres con apenas dos horas de diferencia en las calles de Magdeburgo. La actuación de las autoridades ha generado indignación después de conocerse que el sospechoso permaneció en libertad tras la primera agresión, pese a haber golpeado y estrangulado a una joven de 26 años.
El primer ataque se produjo poco después de las 11.00 horas del jueves 18 de junio. Según la investigación policial, el acusado abordó de forma aparentemente indiscriminada a la mujer, la golpeó varias veces y comenzó a estrangularla.
La intervención de varios testigos evitó que la agresión continuara. La víctima presentaba lesiones visibles y tuvo que ser trasladada a un hospital, donde quedó ingresada.
Sin embargo, los agentes no arrestaron al sospechoso en ese momento. La Policía abrió una investigación y se limitó a someterlo a una «advertencia preventiva», una medida empleada por las autoridades alemanas para comunicar formalmente a una persona las consecuencias de persistir en una conducta peligrosa.
La respuesta policial no impidió que el afgano volviera a actuar. Apenas dos horas después, alrededor de las 13.00 horas, atacó presuntamente a otra mujer de 21 años en otra zona de Magdeburgo.
El joven habría golpeado repetidamente a la segunda víctima y la habría pateado mientras se encontraba en el suelo. De nuevo, fueron los ciudadanos presentes quienes intervinieron, lograron detener la agresión y retuvieron al sospechoso hasta la llegada de la Policía.
La segunda mujer también tuvo que recibir atención hospitalaria por las lesiones sufridas. Tras este nuevo episodio, los agentes finalmente detuvieron al acusado para impedir que continuara atacando a otras personas.
La Policía alemana ha justificado su decisión de no detenerlo tras la primera agresión alegando que, en el lugar de los hechos, no fue posible apreciar inicialmente la gravedad de las lesiones sufridas por la primera víctima.
El alcance del ataque sólo habría quedado claro después de que la mujer fuera examinada en el hospital. La Fiscalía de Magdeburgo solicitó entonces su ingreso en prisión y el tribunal de distrito dictó una orden de arresto por sospecha de tentativa de homicidio.
El afgano fue trasladado posteriormente a un centro penitenciario. Las autoridades también han confirmado que ya era conocido por la Policía por anteriores incidentes, aunque no han ofrecido más detalles sobre sus antecedentes.