
Marine Le Pen parte por delante de todos sus principales adversarios en los escenarios de segunda vuelta actualmente testados para las elecciones presidenciales francesas de 2027. El último barómetro de Toluna Harris Interactive para RTL y M6 le otorga el 55% frente al 45% del ex primer ministro Édouard Philippe, el 56% ante el 44% de Gabriel Attal y un 67% frente al 33% de Jean-Luc Mélenchon.
Los datos, destacados también por The Economist al analizar el arranque de la carrera hacia el Elíseo, reflejan el profundo cambio que atraviesa la política francesa cuando faltan aproximadamente siete meses para que los ciudadanos elijan al sucesor de Emmanuel Macron.
La dirigente de Agrupación Nacional (RN) no sólo encabeza los enfrentamientos directos. Los principales estudios publicados durante septiembre la sitúan también claramente en primera posición en la primera vuelta, generalmente entre el 32% y el 36% de intención de voto.
Un sondeo de OpinionWay realizado los días 9 y 10 de septiembre le atribuyó un 32%, frente al 16% de Mélenchon y el 16% de Philippe. Otra encuesta de la misma firma para Les Échos y Radio Classique la elevó hasta el 34%, mientras un estudio anterior para JDD la situó en el 35%.
La principal dificultad para el bloque que pretende evitar una victoria de Le Pen reside en su fragmentación. Philippe, Attal, Bruno Retailleau y distintos candidatos procedentes del espacio socialista compiten por un electorado repartido entre el centro, la centroderecha y la centroizquierda.
Esa división puede incluso impedir que uno de ellos alcance la segunda vuelta. En algunos escenarios, Mélenchon logra situarse por delante de los candidatos centristas, abriendo la posibilidad de un duelo final entre el líder de La Francia Insumisa y Le Pen. El último estudio Toluna Harris otorga a la dirigente de RN una ventaja de 34 puntos en ese hipotético enfrentamiento: 67% frente al 33%.
El escenario que hasta ahora parecía más competitivo para Le Pen era un enfrentamiento contra Édouard Philippe. Sin embargo, los sondeos más recientes muestran también una ventaja para la dirigente de RN.
El último Toluna Harris Interactive la coloca diez puntos por delante —55% frente a 45%—. La tendencia no se limita a una única encuesta: desde finales de mayo diferentes estudios han situado repetidamente a Le Pen por delante del antiguo primer ministro, aunque con márgenes variables. El 3 de septiembre, por ejemplo, OpinionWay registraba un 52% para Le Pen y un 48% para Philippe.
Frente a Gabriel Attal, otro antiguo primer ministro de Macron, la diferencia asciende a doce puntos: 56% a 44% en el último estudio. Las cifras explican por qué la cuestión central de la campaña francesa se ha desplazado progresivamente desde quién llegará primero a la primera vuelta hacia qué candidato puede disputar a Le Pen la presidencia en la segunda.
La dirigente de RN lanzó formalmente su campaña el pasado 13 de septiembre y llega a esta nueva carrera presidencial con niveles de apoyo superiores a los registrados durante buena parte de sus anteriores candidaturas. Un gran estudio de Ipsos-BVA publicado este mes la situaba entre el 33% y el 35% en los distintos escenarios de primera vuelta.
Con todo, los sondeos realizados a tantos meses de unas elecciones no constituyen una predicción del resultado. La propia historia electoral francesa ofrece ejemplos de candidatos que aparecían muy bien situados meses antes de los comicios y terminaron quedándose fuera de la carrera.