
El Estado alemán continúa destinando millones de euros a sostener las estructuras de poder de sus antiguos dirigentes. Un informe reciente de la Cancillería revela el elevado coste que suponen las oficinas del legado de Angela Merkel y Gerhard Schröder, años después de haber abandonado el cargo.
Desde julio de 2024, el Gobierno alemán ha invertido más de 2,3 millones de euros únicamente en el acondicionamiento de sus oficinas. Esta cifra no incluye gastos adicionales como alquileres, vehículos oficiales o dispositivos de seguridad, lo que eleva aún más la factura total para el contribuyente.
El informe también pone de manifiesto la dimensión del aparato que sigue operando en torno a ambos exmandatarios. En total, Merkel y Schröder mantienen una plantilla conjunta de 17 empleados, algunos de ellos con rangos elevados dentro de la administración pública.
Cuatro de estos trabajadores cuentan con categoría B6, lo que implica sueldos mensuales superiores a los 11.700 euros, financiados íntegramente con dinero público.
A estos costes se suman los desplazamientos oficiales. Sólo desde julio de 2025, el Estado ha desembolsado cerca de 49.000 euros en gastos de viaje. En el último año analizado, la oficina de Merkel concentró la mayor parte de este gasto.