87 nacionalidades tuvieron una tasa de condena por delitos sexuales más alta que los británicos
Los extranjeros cometieron más de 100.000 delitos en el Reino Unido entre 2021 y 2023
Imagen de inmigrantes ilegales frente a un hotel del Reino Unido - X
Por Rebeca Crespo
11 de marzo de 2025

Los extranjeros fueron responsables de 104.000 condenas en el Reino Unido entre 2021 y 2023, según revela un informe elaborado con datos procedentes del Ministerio de Justicia británico que también detalla que cometieron hasta el 23% de los delitos sexuales registrados en el país, a pesar de que representan sólo el 9,3% de la población.

Las cifras muestran que el 15% de los delitos sexuales, incluyendo violaciones, fueron cometidos por extranjeros, mientras que un 8% adicional de las condenas se registró con nacionalidad «desconocida», un grupo que probablemente esté compuesto en gran parte por no británicos. Esto elevaría la cifra total de delitos sexuales cometidos por extranjeros al 23%.

Los afganos y eritreos encabezan la lista, con tasas de condena más de 20 veces superiores a la de los británicos. En términos generales, los extranjeros tienen un 71% más de probabilidades de ser condenados por delitos sexuales que los británicos.

Gráfico elaborado por Center for migration control sobre los delitos sexuales cometidos en el Reino Unido según su nacionalidad.

En cuanto a las nacionalidades, los rumanos lideran en número absoluto las condenas por delitos sexuales (987), seguidos por polacos (208), indios (148) y paquistaníes (144). No obstante, al ajustar las cifras en relación con la población de cada nacionalidad en el país, los afganos encabezan la lista con una tasa de 59 condenas por cada 10.000 personas, 22 veces más que los británicos.

Delincuencia extranjera: una realidad que el Gobierno trata de ocultar

El informe, publicado por el Centre for Migration Control, confirma lo que el gobierno británico y los medios progresistas se esfuerzan en ocultar: la inmigración masiva no sólo está transformando la sociedad británica, sino que también la está haciendo menos segura. La publicación de estos datos ha generado una oleada de indignación entre los ciudadanos, que ven cómo las autoridades han permitido la entrada indiscriminada de inmigrantes de países con altos índices de criminalidad.

El secretario del Interior en la sombra, Chris Philp, se ha hecho eco de las críticas y ha denunciado la situación: «Debemos expulsar a todos los delincuentes extranjeros. Sin embargo, los jueces de inmigración permiten que peligrosos criminales permanezcan en el país escudándose en supuestos derechos humanos, ignorando el derecho de los británicos a estar protegidos».

Por su parte, el Partido Conservador ha anunciado una enmienda a la Borders Bill para excluir la Ley de Derechos Humanos en cuestiones de inmigración, con el objetivo de facilitar la expulsión de extranjeros condenados por delitos.

Criminalidad extranjera en todos los ámbitos

El informe no sólo expone la relación entre inmigración y delitos sexuales, sino que también aporta datos contundentes sobre la criminalidad extranjera en otros ámbitos. Entre 2021 y 2023, se registraron 872.488 condenas en Inglaterra y Gales, de las cuales los extranjeros fueron responsables de entre el 12,5% y el 16,4%.

Los datos revelan que los inmigrantes también tienen un 69% más de probabilidades de ser condenados por delitos relacionados con drogas y un 25% más por robo. En el ranking de criminalidad por nacionalidad, los albaneses encabezan la lista con una tasa de condena 30 veces superior a la de los británicos. Le siguen ciudadanos de Moldavia, Congo, Namibia y Somalia.

Las cifras de delitos con violencia también son alarmantes. Los congoleños tienen una tasa de condena por este tipo de delitos 12 veces mayor que la de los británicos, seguidos por los somalíes (129 condenas por cada 10.000) y los afganos (101 por cada 10.000). En el ámbito de los delitos relacionados con las drogas, los albaneses vuelven a destacar, siendo responsables de al menos cuatro veces más delitos que cualquier otra nacionalidad extranjera.

«La inmigración masiva está destruyendo el orden social»

El director de investigación del Centre for Migration Control, Robert Bates, considera que el informe evidencia «el coste de la inmigración» en el país. «Reflejan decenas de miles de vidas destruidas y la pérdida de cohesión social. La expulsión inmediata de cada extranjero condenado por un delito debería ser la primera medida para revertir esta situación«, ha asegurado.

Por su parte, el exsecretario de Estado de Inmigración, Robert Jenrick, ha señalado que «no sólo la inmigración masiva nos está empobreciendo, sino que también nos está haciendo dramáticamente menos seguros». Según Jenrick, las cifras demuestran que la política migratoria británica ha sido un completo fracaso y que urge una reforma radical que garantice la seguridad de los ciudadanos.

Pese a las advertencias, el Ministerio del Interior sigue sin tomar medidas contundentes. Un portavoz del gobierno se ha limitado a afirmar que «los criminales extranjeros no deberían estar en las calles británicas» y ha prometido endurecer las restricciones. Sin embargo, la realidad es que miles de extranjeros peligrosos siguen en libertad, beneficiándose de un sistema garantista que antepone sus derechos a la seguridad de los británicos.

Mientras tanto, las calles de Reino Unido continúan viéndose afectadas por la delincuencia importada. Para muchos ciudadanos, este informe no es una sorpresa, sino la confirmación de lo que vienen denunciando desde hace años: la inmigración masiva, lejos de ser una riqueza, se ha convertido en una amenaza para la sociedad británica.

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