Una realidad silenciada por el globalismo
Los refugiados pretenden quedarse de forma permanente en Alemania: la mayoría ya han adquirido la nacionalidad
Los refugiados pretenden quedarse de forma permanente en Alemania: la mayoría ya han adquirido la nacionalidad
Angela Merkel junto a inmigrantes musulmanes. Redes sociales
Por Carlos Esteban
28 de agosto de 2025

¿Cuándo se va a hablar francamente del fraude de ley en el caso de millones de refugiados en Europa? En estricta teoría, un refugiado es un individuo que huye de su país porque corre peligro su vida o integridad física por motivos religiosos, políticos o de otra índole, y los estados tienen la obligación de proporcionarles asilo por razones humanitarias.

Obviando los incontables casos de falsos refugiados —como demuestra el hecho de que miles de ellos van de vacaciones al mismo país en el que supuestamente sufren persecución—, se supone que el país que los acoge es un refugio temporal, mientras no cambie la situación de riesgo que ha motivado la huida. Este, sin embargo, no es el caso en Alemania.

En Alemania, casi todos los solicitantes de asilo que llegaron a Alemania en el periodo entre 2013 y 2019, cuando entraron en el país millones con la excusa de la guerra en Siria, pretenden quedarse de forma permanente y adquirir la nacionalidad alemana, según una nueva investigación del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW).

Es un nuevo caso de «teoría de la conspiración» soberanista, desmentida una y otra vez por los verificadores de datos progresistas, que se confirma: para una mayoría, el asilo no ha sido una protección temporal, sino un medio para instalarse de por vida en el país.

El estudio revela que el 98% de los solicitantes de asilo que llegaron a Alemania entre 2013 y 2019 desde los seis principales países de origen (Siria, Afganistán, Irak, Eritrea, Somalia e Irán) querían quedarse y aspirar a la nacionalidad. Los principales motivos para la ciudadanía deseada son un mejor acceso al mercado laboral, una mayor libertad para viajar, la seguridad jurídica y la reunificación familiar. La nacionalidad, además, protege contra futuras deportaciones posibles.

Las cifras están ahora en niveles récord: el año pasado, alrededor de 250.000 personas recibieron un pasaporte alemán, casi 50.000 más que en el año récord (2023). Las cifras confirman lo que los escépticos sospechaban desde hacía tiempo: que la ola migratoria de 2015 no fue una crisis de asilo temporal, sino en realidad un reasentamiento masivo.

Noticias de España