La coalición tripartita que gobierna Austria, integrada por el conservador Partido Popular Austríaco (ÖVP), el socialdemócrata Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ) y el liberal NEOS pierde terreno en las encuestas al mismo ritmo que crecen los soberanistas. El tripartito en el poder atraviesa una etapa de creciente desgaste político marcada por el deterioro de las perspectivas económicas y las tensiones internas. Según la última encuesta difundida por el Instituto Market, para el diario Der Standard el soberanista Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) consolida su posición como primera fuerza política del país con un 36% de intención de voto.
El estudio refleja una pérdida continuada de apoyo para las principales formaciones gubernamentales. El ÖVP obtendría un 20% de los votos y el SPÖ un 19%, mientras que NEOS conservaría un 9%. La suma de conservadores y socialdemócratas apenas superaría el respaldo atribuido al FPÖ, una situación considerada inédita en la política austríaca reciente.
Los datos se conocen en un contexto de elevada presión para el Ejecutivo federal, obligado a preparar medidas de ajuste presupuestario ante previsiones económicas desfavorables. A ello se añaden las discrepancias internas sobre la orientación política de la coalición.
El FPÖ lidera de manera ininterrumpida las encuestas elaboradas por Market desde finales de 2022. Solo durante la campaña de las elecciones legislativas de 2024 el ÖVP logró reducir parcialmente la distancia respecto al partido liderado por Herbert Kickl. Sin embargo, tras los comicios, la formación volvió a ampliar su ventaja, mientras el apoyo a conservadores y socialdemócratas continuó descendiendo.
En paralelo, Los Verdes también registra una mejora respecto a los últimos comicios legislativos y, al igual que el FPÖ, incrementa su respaldo desde la oposición. Ambos partidos han ganado tres puntos porcentuales en comparación con las elecciones al Consejo Nacional celebradas en 2024.
En la valoración de posibles candidatos a la cancillería, el líder del FPÖ vuelve a situarse en primera posición. Según la encuesta de Market, Kickl obtendría un 29% de apoyo en unas hipotéticas elecciones directas al cargo de canciller. El actual jefe del Gobierno, Christian Stocker, del ÖVP, alcanzaría un 17%, tres puntos más que en el anterior sondeo.
Aunque las próximas elecciones legislativas ordinarias no están previstas hasta otoño de 2029, el calendario político austríaco contempla varias citas regionales antes de esa fecha.